DANIEL FERNÁNDEZ - LALÍN
El alcalde de Lalín y el portavoz del gobierno local, Xosé Crespo y Román Rodríguez, garantizaron que los tres colegios públicos del rural, Prado, Cercio y Vilatuxe, no se cerrarán mientras estén al frente del ayuntamiento y abogaron por buscar servicios alternativos para que mantengan su uso y matrícula y no se vean abocados al cierre por falta de alumnos.
En este sentido, Rodríguez indicó que están pensando en pedir la implantación de enseñanzas como atención especial, clases de mayores o ciclos formativos, entre otros. De este modo, el PP retrocede en su idea inicial, expresada por el propio Rodríguez y que se centraba en apostar por otro colegio urbano aún a costa de la desaparición de los centros rurales. La postura de las comunidades educativos y del propio edil del PP en Vilatuxe, José Antonio González, era contraria a estos postulados y ha hecho recular al gobierno.
En este punto, Crespo, dejó claro que mientras el sea alcalde "eses centros non van morrer" y recordó que hace más de 20 años se quiso enviar a los alumnos de Sello al colegio de Cercio y toda la parroquia se posicionó en contra. Por ello, criticó la propuesta del PSOE de reordenar el alumnado justo al poco tiempo de que Cristóbal Fernández cesase como delegado de Educación. "É unha cobardía plantexalo porque o puido facer hai dous meses e agora só busca que enfrentemos as nosas parroquias", indicó, antes de plantear que esta propuesta parte de "temiñas persoais", en clara alusión a que la directora de Cercio, el colegio más perjudicado por la pérdida de alumnos, es la mujer del propio Fernández.
Por su parte, el BNG, que votó junto al PP contra la propuesta socialista, indicó que los colegios del rural deben mantenerse y que para ello hay que celebrar reuniones con calma para hacer un nuevo mapa educativo en el ámbito comarcal con el fin de estudiar el trasvase de alumnos. Eso sí, por medio de Lupe Novoa, criticaron la cobardía del PSOE y rechazaron que se desplacen alumnos del casco. Además, propuso que cesen las subvenciones a los colegios privados (en Lalín existe el Sagrado Corazón) y que ese dinero se revierta en la enseñanza pública.
Por su parte, la socialista Marta Lázara reiteró los argumentos de su partido de redistribuir alumnos para evitar los cierres e indicó que la propuesta se presentó tras la circular de reducción de unidades.