ALFONSO LOÑO - SILLEDA
Los concejales del grupo de los no adscritos impidieron por primera vez al ejecutivo silledense sacar adelante una propuesta, lo que supone que se agudice la crisis interna en el seno del gobierno local. Javier Cuiña y Ofelia Rey, además del voto en contra del PP, evitaron que los ediles socialistas aprobasen un suplemento de crédito por 136.000 euros alegando que "precisabamos máis información", pese a que el asunto se había debatido en las comisiones informativas. Así le lo reprochó la alcaldesa, Paula Fernández Pena, quien les recordó que "aos plenos hai que vir coa documentación revisada". La regidora zanjó el debate, consciente de que había perdido la votación, pese a haber contado con el apoyo del BNG. Los populares alegaron los mismos motivos que los no adscritos, pese a que la alcaldesa insistió que 96.000 euros se destinaban a infraestructuras y los 40.000 restantes a la amortización de préstamos suscritos en 1995.
Este revés supone que el gobierno trasdezano no consiga de momento la tan ansiada estabilidad política, pese a la intervención del secretario de organización del PSdeG, Pablo García, en el conflicto y que sigan sin acercarse posturas entre el grupo de Pena, los ediles que abandonaron el ejecutivo y el concejal Gerardo Lázara. Este último mantuvo una actitud distante durante todo el pleno, aunque mantuvo la disciplina de voto porque probablemente era conocedor del resultado final de la votación. Esto supone que la deriva del gobierno silledense se plantee desde dos escenarios. O que exista un acuerdo, en el que también podría entrar el Bloque, o que la situación se prolongue hasta una situación límite. Pero además ahora se plantea otro pulso a la alcaldesa que no se había dado por ahora, que deberá valorar en los próximos días y que afecta a la reestructuración de las áreas de gobierno.
La concejala nacionalista, Carme Fidalgo, justificó su negativa a presentar propuestas alegando que "este é un pleno de transición, porque no vindeiro as cousas transitarán hacia algún lado", ironizó. Esta sugerencia no encontró respuesta desde la presidencia del pleno ni desde las filas populares. Su portavoz, José Fernández, mantuvo por momentos un duro enfrentamiento con la mandataria, a la que le reprochó su negativa a debatir sus propuestas y presentó casi una decena de preguntas que no obtuvieron respuesta en el momento. Pidió explicaciones sobre el precio del agua, el proyecto de construcción de la residencia de mayores y recordó que recibió hace días preguntas planteadas al gobierno hace más de seis meses.