DANIEL FERNÁNDEZ - LALÍN
El ministro de Fomento, el lucense José Blanco, se estrenó ayer en las comparecencias del Congreso de los Diputados y abrió por vez primera la posibilidad de abrir un estudio para liberalizar la autopista AP-53, entre Santiago de Compostela y Lalín, o transferirla en favor de la comunidad autónoma para que ésta decida el futuro de sus peajes. La respuesta de Blanco surgió ante las preguntas del diputado del BNG Francisco Jorquera, que centró gran parte de sus intervenciones en la política de pago de tarifas de esta vía del interior de Galicia.
El titular de Fomento afirmó que está dispuesto a "escuchar a todo el mundo", un aspecto novedoso desde que en 2006 el secretario de Estado de Infraestructuras, Víctor Morlán, anulara el día anterior una entrevista que estaba concertada con el alcalde lalinense, Xosé Crespo.
En todo caso, Blanco quiso que la situación quedara bien clara y explicó que la conexión de alta capacidad entre Santiago y Ourense cuenta con dos tramos "uno de peaje que fue adjudicado cuando gobernaba el PP en la Xunta y en el Gobierno Central y otro libre de peaje que fue contratado y adjudicado cuando gobernaban el PSOE y el BNG en la Xunta y el PSOE en el Gobierno Central". De este modo, quiso sentenciar que el problema "lo crearon otros", en referencia a la responsabilidad del PP, aunque añadió que la solución al mismo con una transferencia en favor de la Xunta o con la liberalización se puede estudiar. Aún así, no cejó en su empeño de culpar a los populares: "Cada uno que asuma sus responsabilidades".
Por su parte, Francisco Jorquera recordó que el BNG apuesta de modo decidido por una política de reducción de peajes, mencionando el caso de la AP-53, y por su transferencia en favor de la Xunta. El parlamentario nacionalista recordó que la gestión de la autopista lalinense "é o modelo do que non debe ser unha xestión racional" y reclamó la necesidad de que su titularidad recaiga en una sola administración. "É bo que se responsabilice o goberno galego", apostilló el diputado.
Así, el primer debate en el Congreso con el nuevo ministro al frente fue algo difuso, ya que no se concretó ningún compromiso, ni de rebaja ni transferencia de la AP-53, pero sirvió para alimentar algunas esperanzas a las reivindicaciones de la comarca tras años de cerrazón.
Diferencias de uso
Y mientras el interminable debate sobre esta autopista se sigue produciendo, ya comienzan a conocerse datos que reflejan la importancia de la gratuidad de las vías gallegas. Así, la AG-53 ya supera en número de usuarios a la AP-53, pese a que la primera apenas lleva un mes abierta al tráfico y la segunda supera los cinco años de vida. Durante el pasado mes de febrero, el tramo Lalín-Santiago, que tiene un coste de 5,15 euros para los vehículos ligeros, tuvo una Intensidad Media Diaria (IMD) de 5.349. Por su parte, el tramo Dozón-Cea, primero de la AG-53, se elevó hasta 5.722 y eso que los lalinenses y dezanos hacen mucha más vida con Santiago que con As Burgas. En cuanto al recorrido Cea-Barbantes, segundo de la autovía, tuvo 8.616 vehículos por día en ese mes, aunque en ese caso acoge a los ourensanos que se dirigen a su capital.