SILVIA ALENDE - A ESTRADA
El esfuerzo ha merecido la pena. Después de un duro trabajo iniciado ya en el año 1986, el club deportivo A Cambadela de A Estrada ha conseguido que la Loita Tradicional Galega no caiga en el olvido. El camino no ha sido fácil y los obstáculos han estado presentes, pero la asociación no cesa en su empeño de dar a este deporte el lugar que, como tradición y costumbre, le corresponde. En la tarde de ayer, A Cambadela presentó a los profesores de educación física de los centros educativos de A Estrada en qué consiste la también llamada "chimpa", "tumba" o "caiados". Una unidad didáctica compuesta de material audiovisual y documental fue el apoyo dado a los docentes para que puedan empezar a "ensinar ós nenos en que consiste esta loita", tal y como explicó el director técnico del club deportivo, Severino Gómez.
Esta primera toma de contacto servirá para dar un paso más en la conservación de esta ancestral lucha. Con la formación de los más pequeños se asegura que la labor de recuperación hasta ahora conseguida no se vaya en un abrir y cerrar de ojos, pues las generaciones venideras tendrán conocimiento de un ritual heredado de sus antepasados. Se trata de una lucha cuerpo a cuerpo que se practicaba en los más variados rincones de la geografía gallega.
Actualmente tan sólo desde A Estrada se está intentando recuperar esta actividad pero no resulta tarea sencilla. La idea nació en una reunión entre directores de clubes de artes marciales mantenida en Ourense en el año 1986, momento en el que comenzó la recogida de datos escritos. Las referencias a este deporte no eran muchas pero las encontradas invitaban a seguir con el intento de recuperar una lucha que ya ha alcanzado la categoría de arte.
La escritora gallega Rosalía de Castro reservó parte de sus versos en "Follas Novas" para dar cuenta de un combate que agrupaba a "mozos" pero también a "mozas". A finales del siglo XIX Emilio Pardo Bazán narraba ya que esta tradición estaba desapareciendo. Ante este hecho la asociación A Cambadela, integrada por miembros de zonas como A Estrada, Caldas, Cuntis o Santiago, tiene claro su objetivo: procurar que la lucha tradicional no vuelva jamás al cajón del olvido en el que se encontraba escondida, ahora que es ya un deporte reglamentado.