XAN SALGUEIRO - LALÍN
El cierre de las fábricas de Leche Pascual siembra todavía más “preocupación e incertidume” en un sector ya muy tocado por los bajos precios y la feroz competencia de países como Francia, Alemania y Portugal. La firma castellanoleonesa apenas mantenía recogida en la comarca: En torno a 25.000 litros de leche diarios en unas 25 o 30 granjas de Silleda y Rodeiro. Su marcha fue reemplazada “en boa lid, sen ningún trauma” –señalaba ayer Javier Iglesias, de Unións Agrarias– por firmas como Celta, Lactalis o Leche Río. Pese a la normalidad del cambio para los productores, el cierre ha encendido de nuevo las alarmas.
Dirigentes de cooperativas y sindicatos temen repercusiones en precios y recogidas por la reducción del número de competidores. “Cada vez son menos, non sei en que vai terminar todo isto, é unha bofetada para un sector que xa está para o arrastre”, afirma José Rey, presidente de Indega, la cooperativa más grande de la provincia. También desde Xuncoga, única de segundo grado, José Diéguez lamenta el cierre de la empresa “punteira” del sector lácteo español. “Nun sector pouco desenvolvido en España, era a bandeira en canto a calidade, diversificación e investigación, xunto con Capsa (Corporación Alimentaria Peñasanta, que distribuye Central Lechera Asturiana)”, dice Iglesias.
Los tres sindicatos y la asociación de cooperativas Agaca coincidieron ayer en señalar que el expediente de regulación de empleo de Pascual “é unha consecuencia clara das intencións da distribución multinacional”, con la “connivencia” de los gobiernos, que refrendan “as actuais políticas agrarias”. El objetivo es “monopolizar todo o sector lácteo para fixar un modelo comercializador excluínte dos produtores, aos que obriga a vender a súa produción pola metade do seu custo, baixo estratexias como o envasado de marcas brancas propiedade das mesmas multinacionais”, señalan en un comunicado. Lamentan “a interteza laboral” de los 150 empleados de la fábrica de Outeiro de Rei, pero advierten de que no serán los únicos, ya que 100.000 empleos están vinculados a la ganadería en Galicia. En la misma línea se pronuncian cooperativistas, que exigen a las administraciones que “tomen o toro polos cornos” y frenen la invasión del mercado estatal: “Xa teñen a distribución e agora quérennos meter a súa producción”, indica Diéguez.
Santalla en Madrid
Por otra parte, Román Santalla, secretario comarcal de Unións Agrarias, asistió ayer en Madrid a la primera ronda de reuniones que las organizaciones agrarias tienen previsto mantener con los grupos parlamentarios. Los sindicatos trasladaron a Convergencia i Unió sus propuestas. CiU las asumió y se comprometió a solicitar una comparecencia de la ministra Elena Espinosa en el Parlamento, así como a plantear la cuestión en el próximo debate sobre el Estado de la Nación. Las formaciones se verán con los grupos del PSOE y PP, y con la Comisión de Agricultura del Parlamento a partir del 13 de mayo.