ALFONSO LOÑO - VILA DE CRUCES
El vecino de Sabrexo Ramón Rey Barrán celebró ayer su 100º cumpleaños acompañado de sus familiares y de representantes municipales que se acercaron al domicilio del centenario, al que agasajaron con una clásica tarta de cumpleaños y un ramo de flores, que le entregaron las ediles Ana Mosquera y Beatriz Iglesias. El alcalde, Jesús Otero, también departió durante unos instantes con Ramón Rey, que le recordó que había ido a votar en las pasadas elecciones autonómicas. Otero le respondió con una sonrisa y un “eso está ben” al centenario, que se mostró encantado con esta visita y recordó a los presentes numerosas anécdotas de su muy longeva existencia.
El homenajeado reside con su hija Ramona en el lugar de Barral, aunque es natural de la parroquia de San Tomé de Insua y todavía viven seis de los cinco hijos que tuvo en su matrimonio. A Ramón le gusta especialmente recibir visitas de los ya escasos vecinos que quedan en el lugar para intercambiar impresiones sobre asuntos diversos. “Se por el fose, estaría todo o día a falar dos centos de historias que coñece”, dice su hija, que agradece la placa que le entregó el mandatario, recibida con gran interés por su padre. El vecino comentó ayer muchas anécdotas de la Guerra Civil, en la que tomó parte.
Además, Rey goza de una salud que le permite valerse por sí mismo. Incluso, pese a que su hija no se lo consiente, se muestra siempre dispuesto para realizar trabajos de casa como la limpieza de las cuadras de los animales “ou recoller a leña, aínda que non o deixamos por se lle pasa algo”, dice Ramona.
Los largos paseos y los encuentros con los vecinos son otras de las pasiones del homenajeado que, pese a su avanzada edad, “se por el fose non precisaría de nós, porque quere lavarse e vestirse só”, comenta orgullosa su hija, con la que reside en su vivienda de Sabrexo.