ALFONSO LOÑO - SILLEDA
Ni la alcaldea de Silleda, Paula Fernández Pena, como máxima responsable del gobierno, ni el concejal Gerardo Lázara quisieron hablar ayer sobre la posible salida del ejecutivo de éste último. Más que declinar confirmar o desmentir lo que para el PP local es un hecho, los dos apelaron a la ley del silencio. “De momento non haberá declaracións nin de Paula nin de Gerardo sobre este tema”, rezaba el escueto comunicado remitido desde el gobierno trasdezano, contribuyendo a arrojar más incertidumbre, si cabe, sobre la aseveración del popular José Fernández Viéitez.
Aunque el anuncio de la espantada de Lázara lo pronunciaron los populares “en base a un rumor que circula desde hai tempo por Silleda” y el ejecutivo tiene la potestad para responder a las aseveraciones que considere oportunas, no es menos cierto que ese runrun sí que está en la calle. Quizá de forma interesada por parte de algunos o porque el supuesto secreto, que ya no lo es, se le haya escapado a alguien, la posible marcha del edil es algo que evidentemente ha trascendido. Podría haber novedades en breve, tanto en un sentido como en otro, pero el teléfono de Lázara estaba ayer “apagado”.
Tampoco es menos cierto que el concejal disfrutó estos días de una semana de vacaciones que, en principio, tendría que haber agotado ayer, aunque desde el gabinete de comunicación indican que pudo haberlas ampliado hasta el día de hoy. Por lo tanto, ayer no se esperaba que el edil acudiese a su despacho, aunque la semana pasada, con días de permiso, acudió a un acto institucional para celebrar el día del árbol.
En las próximas fechas sólo cabe que se aclaren al menos dos cosas: Que Lázara siga o que deje al gobierno local con tres de los seis concejales que consiguió en los pasados comicios locales, aunque la salida del actual edil de Medio Ambiente y Medio Rural daría entrada a otro compañero, en teoría el séptimo de la lista: Alfonso González Tejo, de Lamela. En este caso, el escenario tampoco variaría demasiado para un ejecutivo al que sólo un golpe de efecto podría salvar de la quema y sobre el que planea la moción de censura, agravada con el paso de Javier Cuiña y Ofelia Rey al grupo de no adscritos. Fuentes próximas al PSOE ven como una “posibilidad” la salida del histórico edil socialista e indican que“ofertas” para dejarlo las ha tenido y otros insinúan que se las han “sugerido”.