S. SOUTELO / AGOLADA
Agolada dispone de 9,494 hectáreas de suelo rústico destinadas a praderías o baldías, sobre un total de 14.693 hectáreas de cultivos. Esto indica que el 64,6% de dicho terreno, es decir, dos de cada tres fincas, se usan bien como pastos para la ganadería vacuna o bien están a barbecho. El porcentaje, por lo demás, es muy similar al que se registra en el conjunto de la comarca dezana, donde los pastos y terrenos incultos son el 58% de las 99.662 hectáreas totales.
Según los datos del anuario de Caja España, existen en Agolada 5.019 propietarios de 56.784 parcelas, cuyo valor catastral suma 3.860 euros. A este claro predominio de las praderías hay que añadir la clasificación que realiza la entidad financiera no ya del suelo rústico, sino de la distribución de la superficie que realizan las explotaciones ganaderas. Se ratifica así la importancia de la agricultura extensiva o semi-extensiva en la zona, puesto que las granjas de Agolada destinan más de 6.900 hectáreas a pastos, de las que 4.582 son pastos arbustivos, 2.226 pastizales y 170,5 se refieren pastos con arbolado. Cabe destacar, además, la relevancia de Agolada en cuanto a la producción de corcho, llegando incluso a contar con espacios protegidos como el Sobreiral do Arnego, y de ahí que cuente con más de 4.700 hectáreas dedicadas a especies forestales.
Frutales
La cifra se reduce de forma considerable al pasar de las especies forestales a los leñosos, ya que en este municipio tan sólo se cultivan viñedos en una proporción apenas relevante -0,2 hectáreas, el 0,18 del total- y para consumo particular. En este punto, y a nivel comarcal, cabe destacar los cultivos de Vila de Cruces en cuanto a viñedos, integrada en la subzona que la D.O. Rías Baixas posee en el valle del Ulla y que cuenta con una producción importante en Camanzo. De vuelta a Agolada, hay que apuntar que sí se cultivan frutales, pero no superan las 92,2 hectáreas, a la par que no existe constancia de producción de cítricos o frutos secos.
Cabe añadir que, en base a la información de Caja España, se contabilizan 4.753 recibos del Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI) de naturaleza rústica, frente a los 2.085 referidos a este impuesto en el ámbito urbano, lo que muestra el ya citado carácter ganadero de este municipio.
La agricultura absorbe la mano de obra
El estudio que presenta Caja España ofrece además una clasificación de los trabajadores en función del sector de actividad. Los 578 trabajadores por cuenta ajena y los 185 autónomos se reparten de modo que la agricultura se convierte en la predominante al englobar a 289 de los 763 empleados computados, es decir, el 37,9%. A continuación, el sector servicios da empleo a 216 personas, mientras que 154 trabajan en la construcción y 104 en áreas relacionadas con la industria.
La relación cambia, no obstante, si en lugar de una clasificación por trabajadores se atiende a una clasificación por empresas, donde el sector terciario se erige en líder, con 50 firmas que trabajan en servicios. Mientras, se constatan en Agolada 21 grupos industriales, 19 empresas de construcción y, por último, 10 firmas ganaderas. Esta circunstancia muestra, una vez más, el papel de la agro-ganadería como actividad para el autoconsumo.
Por último, la entidad financiera revela que, en base a los datos recabados en diciembre de 2007, en el concello de Agolada son líderes las empresas con entre 20 y 60 empleados, ya que se contabilizan 28 firmas que tienen entre 20 y 40 trabajadores, mientras que existen 26 empresas con entre 40 y 60 contratados. Hay dos firmas con 60 personas en plantilla, y seis que no superan las 20.