MONTSE FAJARDO / VILAGARCÍA
Víctor Fernández es el presidente de la asociación de vecinos "A Fonte" creada en A Laxe a raíz de los daños provocados por las riadas de 2006. Fernández acaba de ampliar su mandato por un año tras cerrarse el plazo para optar al cargo sin que se hubiese presentado candidatura alguna. Pero a pesar de la falta de opositores, cada paso que da la asociación parece encontrarse con un escollo y éste suele venir respaldado por la asociación cultural Contra Vento e Marea. Ambos colectivos habían protagonizaron un desencuentro por el uso del local parroquial y ahora se "enfrentan" por la petición de A Fonte de reorganizar el tráfico en la calle Quinteiro, una petición que no gusta al colectivo que dirige Jaime Ramos.
- ¿Era usted consciente de que se podía armar este revuelo por culpa de una señal?
- Pues no porque fueron precisamente residentes de esa calle los que nos pidieron en la última asamblea que propusiésemos el cambio al concello.
- Sin embargo, los detractores consiguieron 177 firmas, le cito textualmente, "de vecinos y usuarios afectados directamente" por la señal.
- Está claro que no hay 177 personas viviendo en esa calle ¡No sé si las habrá en toda A Laxe!. Al parecer, la recogida de firmas se hizo en el baile de Carnaval y la mayoría de los firmantes no son del barrio. Es más, ayer mismo (anteayer para el lector) contactaron conmigo algunas de las componentes de la directiva de mujeres rurales para mostrarme su malestar por el hecho de que su presidenta suscribiese la queja usando el cuño de la asociación ya que no lo consultó con el resto de directiva. Pero independientemente de eso, insisto en que se solicitó el cambio porque así nos lo pidieron en la asamblea a la que pueden asistir todos los vecinos. Por lo tanto, el que no participa es porque no quiere.
-El informe municipal aconseja limitar el tráfico a un sentido pero los firmantes creen que sería mejor que se prohibiese la circulación en el sentido contrario. ¿Qué opina?
- Nosotros sólo pedimos que se regulase el tráfico ahí. El sentido de la prohibición lo decidieron los técnicos municipales supongo que por una cuestión práctica. De hecho, después de que arrancaran la señal dos veces, la policía me comentaba que si la llegan a poner del otro lado pasaría lo mismo porque siempre habrá quién la prefiera de un lado y quién la prefiera de otro. En ese sentido, yo me alegro de que se use un escrito para mostrar rechazo al cambio. Es mucho más civilizado que romper las señales.
- Independientemente de las bondades o perjuicios de la mejora, parece evidente que hay una división en el barrio...
- Parece que hay gente a la que no le gusta que hagamos cosas. Yo tengo claro que si me animé a presidir la asociación fue porque soy "de fuera". En A Laxe parecía haber una especie de pacto: "las cosas de la aldea las arreglamos entre nosotros". Parece que quieren seguir controlando la aldea quiénes la controlaron hasta ahora. Y lo nuevo les asusta...
- Pero si ustedes crearon A Fonte fue, precisamente por que Contra Vento e Marea se limitaba a temas culturales y no había asociación vecinal ¿no?
- Efectivamente. De hecho yo era socio de Contra Vento e Marea y un día que tuve problemas con el alcantarillado me dirigí a ellos y me dijeron que eran una asociación cultural y que no abordaban esos temas. Por eso cuando se produjo el problema de las inundaciones decidimos crear una asociación vecinal para luchar por la aldea.
- ¿Y entonces, por qué parece que hay una competición entre ustedes?
- No lo sé. Está claro que si hay gente que no quiere colaborar con nosotros está en su derecho pero tampoco se puede torpedear nuestro trabajo, porque la división no es buena. Llegará un momento en que Ravella nos mande a paseo si cada vez que le pedimos algo, viene alguien después y rectifica. De hecho, en una asamblea anterior de A Fonte, Jaime Ramos hijo nos pidió que gestionasemos con Ravella la colocación de bandas sonoras delante del centro cultural y al parecer, ayer mismo dijeron que ya no las quieren. Así que si el concello nos llega a hacer caso seguro que se encuentra con otra recogida de firmas en sentido contrario. Da la sensación de que quieren tirar por la borda el trabajo de una asociación que está empezando y que lo que necesita es apoyo.
- ¿A qué achaca esa animadversión?
- Puede que la directiva esté un poco molesta porque cuando a principios de año pasaron el recibo algunos socios les dijeron que querían darse de baja y otros que no iban a pagarles mientras no arreglasen el conflicto con nosotros. Da la sensación de que su apuesta es que nuestra asociación desaparezca. No les interesa que gestionemos nada con el concello, sobre todo porque su presidente es el concejal popular al que Fole designó el departamento de Obras.