M.G. / VILAGARCIA
La directiva de la asociación de vecinos de Bamio reivindica el derecho a uso del pabellón de deportes de su parroquia que está cerrado desde su construcción. La gestión de la infraestructura deportiva del Concello está a cargo de la Fundación Municipal de Deportes que impone como requisito la petición de las instalaciones, al menos, con un día de antelación.
"Esto puede funcionar para un pabellón de deportes de un casco céntrico, donde hay más demanda. Parece que la Fundación no conoce el funcionamiento de las parroquias. Aquí los chavales pueden jugar un partido cuando reúnen las personas suficientes y eso no puede saberse con días de antelación. Además el recinto está totalmente cerrado, sin uso, desde que acabaron las obras. Como colectivo vecinal solicitamos la disponibilidad del pabellón. No es nada nuevo; en otros lugares del término municipal se está haciendo. Sin embargo, a nosotros se nos niega esa posibilidad", expresa el presidente de la asociación, Diego Bouzada.
El directivo, que confiesa no comprender la actitud de la Fundación de Deportes que prefiere tener unas instalaciones cerradas a ponerlas a disposición de los usuarios, puntualiza que su caso no es el único. También en Guillán hay un pabellón de deportes que se construyó recientemente y que está cerrado.
Aceras en Bamio
La directiva de la asociación de vecinos está satisfecha con el anuncio de que se iniciarán las obras de las aceras este año. Se trata de una reivindicación cursada desde hace ya mucho tiempo, de la que se había hecho eco el Concello de Vilagarcía, pero que no terminaba de cuajar en la Administración autonómica.
Ahora existe un proyecto aprobado y una partida presupuestaria asignada para el actual ejercicio económico, lo que hace más factible la obra. Pero la asociación vecinal ha decidido presentar unas alegaciones al proyecto para completar la nueva infraestructura destinada a mejorar la seguridad vial en la parroquia de Bamio.
En primer lugar señalan que el proyecto deja dos tramos de carretera sin aceras. Uno entre San Xoán y Outeiro y otro, de unos 70 metros, en la zona del polígono, dejando sin aceras un grupo de casas. Los vecinos piden que se incluya en el proyecto todo el trazado de aceras a ambos márgenes del vial.
Otra de las cuestiones que plantean en relación con este proyecto se refiere a la ubicación de las paradas de autobuses, ya que el documento técnico sólo recoge algunas de las que realmente están fijadas en el tramo de la carretera donde se acometerán las aceras.