M.F. / VILAGARCÍA
José Antonio Vázquez Taín considera un error dejar en manos de la justicia la lucha contra las imprudencias en materia de tráfico, como pretenden los cambios introducidos en la normativa. Y lo cree así por dos razones fundamentales: la primera, la sobrecarga de trabajo de las salas, que hará que las sanciones se demoren aún más en el tiempo y, por lo tanto, pierdan su carácter disuasorio. Y la segunda, porque, según advierte, llevar al campo penal lo que hasta ahora eran infracciones administrativas no sólo no va a provocar un endurecimiento de las penas sino que incluso puede contribuir a suavizarlas.
El juez, que participa mañana en las jornadas "Seguridad vial y justicia" que organiza el centro de educación vial Sálvora, explica que al contrario de lo que ocurre con las sanciones administrativas, las penales se gradúan en función del individuo. Así, por ejemplo, la multa se impone basánadose en su salario: "Y por tanto, en muchos casos habrá que imponer al infractor una sanción mínima. Eso unido al hecho de que las primeras sanciones de prisión se suspenden, hace que a la mayoría de los infractores le vaya a salir gratis. Habrá casos en que las consecuencias se agraven pero en la gran mayoría se suavizarán".
Taín subraya que lo mismo ocurrió cuando se llevó al ámbito penal la carencia de seguro de automóvil: "Mientras era una sanción administrativa, los que carecían de seguro eran instantáneamente multados con penas de 600 o 900 euros. No se discutían y eran iguales para todo el mundo. Cuando fueron penales no pasaban de 120 -180 y tardaban meses en imponerse, asi que se volvió a cambiar".
El juez cree que también va a ser contraproducente la demora que suele caracterizar al trabajo judicial. Calcula que los cambios en la normativa van a suponer que la carga de trabajo de los jueces se incremente un 15% sin aumentar, sin embargo, sus medios, por lo que las decisiones sufrirán importantes demoras lo que, en su opinión, será contraproducente para el objetivo disuasor que debiera perseguir la sanción de tráfico. Recuerda que el carné por puntos produjo de forma temporal un efecto psicológico en los conductores "que a raíz de la campaña informativa que puso en marcha la DGT pensaron que si cometías la infracción te sacaban el carné inmediatamente. Pero cuando vieron que no era así se relajaron y volvieron a incrementarse los siniestros".
Así las cosas, Vázquez Taín tiene claro que "si lo que se quiere es actuar contra la violencia vial no deben pasarle la pelota a la justicia. Porque el hecho de calificar como delito circular a 180 kilómetros por hora o en estado ebrio no va a hacer que la gente conduzca mejor".