A. G. / VILANOVA
Un rayo de considerable magnitud estuvo a punto de provocar en la madrugada de ayer una tragedia en Vilanova de Arousa, al impactar contra una vivienda que quedó con graves daños materiales y estructurales. Poco después de la medianoche una fuerte explosión sorprendía al matrimonio formado por María del Carmen Castro y Miguel Suárez y a la madre de éste cuando se encontraban durmiendo en la vivienda que poseen en San Roque do Monte.
El susto fue tremendo, pero más lo que observaron al levantarse de la cama y encontrarse toda la vivienda llena de humo y que todo un vértice lateral de la casa, el que correspondía a la fachada norte y este de la casa, se había derrumbado. Todo apunta a que el rayo entró por la zona en la que estaban ubicadas la chimenea y la antena de la televisión, destrozando gran parte de la estructura del tejado y una habitación en la que habitualmente duerme una de sus hijas, que ayer se encontraba en Ourense, lugar en el que estudia. Eso fue lo que la salvó, ya que gran parte de los cascotes se precipitaron sobre la cama donde ella duerme.
El resto de integrantes de la familia afectada resultó ileso, aunque el impacto los dejó aturdidos y la propietaria tuvo que ser atendida por los servicios de emergencias al sufrir una crisis nerviosa debido al susto sufrido.
En el interior de la vivienda, la descarga eléctrica dejó un espectáculo dantesco, con cascotes por todos lados, toda la instalación eléctrica reventada y los cristales de las ventanas rotos. Un ejemplo de la magnitud de la potencia con que impactó el rayo está en que varios cascotes de la vivienda fueron a parar a casi diez metros de distancia de la casa. No fue la única vivienda que se vio afectada por el rayo, ya que otra casa situada a escasos metros de donde cayó la descarga se quedó sin suministro eléctrico y sufrió destrozos en el portal. Además, todo el tendido telefónico y eléctrico de la zona terminó en el suelo totalmente inservible.
El impacto del rayo contra el suelo se escuchó en el casco urbano de Vilanova y en la parroquia cambadesa de Corbillón, situados a varios kilómetros de la vivienda afectada, alarmando a todos los vecinos.
La familia afectada tuvo que abandonar la vivienda ante el temor de que pudiese derrumbarse y refugiarse bajo los paraguas en el exterior hasta que alertaron a los servicios de emergencias, que se presentaron en el lugar varias horas después de la caída del rayo. Los Bombeiros de O Salnés procedieron a apuntalar la parte de la vivienda afectada y comprobaron su estado. La llegada del día permitió a la familia afectada y a los vecinos darse cuenta de la magnitud del impacto que el rayo causó a la vivienda.
Vivos de milagro
Miguel Suárez y varios familiares trabajaban en la mañana de ayer en la retirada de los cascotes en compañía de varios vecinos y familiares. Todos ellos llegaban a la conclusión de que "estamos vivos de milagro, porque pudo haber sido una tragedia, sobre todo si llega a estar mi hija en la casa".
Su esposa reconocía que se había llevado el susto de su vida. "Estábamos en la cama y sentimos una explosión muy fuerte, como si fuese una bomba", explicaba visiblemente afectada por lo sucedido. "Daba la impresión de que se nos había caído la casa encima, nos levantamos y notamos que había mucho humo por toda la vivienda y que no había electricidad", recordaba ayer María del Carmen Castro. "Cuando abrimos la puerta de la habitación de mi hija nos dimos cuenta de que se había derrumbado parte de la vivienda", apunta.
Aunque visiblemente afectada por lo sucedido, reconoce que "lo importante es que no nos haya pasado nada a ninguno de nosotros, ya que si hubiese estado mi hija en casa, ahora estaríamos hablando de algo mucho más grave, quizás de una muerte".
Debido a los destrozos sufridos, la familia no pudo pasar esta madrugada en la casa, aunque estaba previsto que un grupo de albañiles comenzase ayer los trabajos de rehabilitación de la vivienda. También fueron muchos los vecinos que se acercaron a comprobar el estado en que quedó la casa y a mostrar su apoyo a la familia afectada. También técnicos de Fenosa y Telefónica se atareaban en las inmediaciones de la vivienda tratando de reparar los daños del rayo en sus respectivos tendidos.
Al lugar también se desplazó el alcalde de Vilanova, Gonzalo Durán, al que despertó la propia familia afectada, sobre las 4 horas.