Lo que esta mañana ocurrirá en Vilaxoán no sólo se asemeja mucho a lo que pasó hace cuatro meses en Santiago, sino también a la protesta desarrollada el 29 de septiembre en el propio puerto vilaxoanés. Por aquel entonces eran las mariscadoras de la ría de Pontevedra las que estaban en pie de guerra contra la consellería, y su argumento principal era la contaminación de las aguas y la catalogación de las zonas "C", es decir, aquellas en las que se prohíbe la comercialización de bivalvos. Aquel 29 de septiembre de 2006 los presidentes de la Federación Galega de Cofradías y de la Federación Provincial de Pontevedra incidían en uno de los motivos que avalan la protesta de hoy: la crisis del relojito.
Evaristo Lareo y Manuel Pazos declaraban: "Hay otra crisis de la que no se está hablando, como es la del reloj, pues la consellería dijo tener unos análisis que supuestamente daban un alto contenido en plomo -acumulado en el bivalvo- y por eso prohibieron su extracción, pero desde entonces no volvieron a decir nada y el sector sigue perdiendo dinero de forma brutal, sobre todo en puertos como Cambados, Ribeira, O Grove, A Illa o Vigo". Los dos presidentes apostillaban: "Resulta muy triste tener que llegar a estos extremos, pero Pesca no nos deja otra salida; está demostrado que para conseguir algo hay que presionar". Este argumento vuelve a manejarse hoy.