En abril de 2005 -aún no había cambiado el gobierno de la Xunta- el presidente de la Provincial cargaba las tintas contra cofradías como O Grove, Cangas y Aldán, al tiempo que pedía al sector "que no se deje manipular por cierta gente que sólo busca dividir y reventar la buena marcha de muchas cofradías". A esto se sumaba, también en abril de 2005, lo declarado por el presidente de la Gallega, que denunciaba "manipulación, intentos de dividir al sector y maniobras para fomentar la ruptura entre las cofradías". Acusaba, como no, a O Grove.