MANUEL MÉNDEZ / AROUSA
Las cofradías de la ría de Arousa -parece que todas menos A Pobra y O Grove- se manifiestan hoy en Vilaxoán (Vilagarcía) contra la Consellería de Pesca. Su intención es mostrar la repulsa del sector hacia la política pesquera del departamento que dirige Carmen Gallego. El 15 de septiembre de 2006 se manifestaban en Santiago las cofradías gallegas -O Grove y A Pobra no estaban allí, al menos oficialmente- para censurar "la nefasta gestión de la conselleira, incapaz de afrontar su responsabilidad".
Hoy, en Vilaxoán, los pósitos arousanos denunciarán el supuesto favoritismo hacia determinados cabildos y patrones. Hace cuatro meses, en Santiago, los pósitos gallegos denunciaron "el trato desigual entre cofradías y la discriminación a la que estamos sometidos constantemente".
A partir de las doce del mediodía, frente a la sede de Intecmar, mariscadores y marineros arousanos exigirán más vigilancia en los bancos, la apertura de la veda del relojito, más diálogo y comprensión... En septiembre del año pasado los alrededores de San Caetano escuchaban cómo la flota pedía "un cambio de rumbo radical", reclamaba "un diálogo efectivo para lograr acuerdos reales" y denunciaba "la contaminación de las rías, el paro de la anchoa y la crisis del relojito".
Más manifestantes
La historia se repite, otra vez, y puede incluso que hoy, en Vilaxoán, las cofradías sean capaces de reunir a más manifestantes que en Santiago.
De nuevo volverán a verse pancartas alusivas a "la dignidad de los hombres del mar" y al deseo de las mujeres, que quiere "trabajar y no mendigar". Como también volverán a escucharse repetidos cánticos y consignas: "Si esto no se amaña, caña, caña, caña... si esto non se arregla, leña, leña, leña".
División enorme
Las similitudes entre lo ocurrido en Santiago hace cuatro meses y lo que hoy va a ocurrir en Vilaxoán son enormes. Como enorme es la división existente entre el grueso de las cofradías arousanas y la Administración autonómica.
Hay quien dice en el propio sector que lo que está ocurriendo obedece a tintes y razones políticas, pero esa politización salpicaría tanto a los convocantes de las manifestaciones contra Pesca como a aquellos que desacreditan las protestas y se alinean de nuevo con la consellería.
Con tintes políticos o sin ellos, lo único cierto es que el sector vuelve a salir a la calle para manifestarse, y a juzgar por el estado de los ánimos en más de una cofradía, todo indica que la de hoy no será, ni mucho menos, la última protesta durante el actual mandato.