Los pósitos exigen autorización para extraer y comercializar relojito, pero Pesca indica que esto no será posible mientras no se garantice su salubridad. Recuerda la consellería que se prohibió la extracción de este bivalvo debido a sus excesivos niveles de plomo, "demasiado elevados para el consumo humano".
Los análisis "siguen dando niveles altos, aunque existen zonas de Arousa donde, en tallas inferiores a los 4 centímetros, determinadas poblaciones de reloj presentan un nivel de plomo apto para el consumo". Ese es el producto que las cofradías quieren vender, y de hecho presentaron un plan al efecto "que aún está siendo estudiado", replica Pesca.
Sea como fuere, "para llevar a cabo ese plan hay que trazar sus líneas básicas de acuerdo con el sector, garantizando así que el producto que llegue al mercado sea totalmente apto para el consumo, pues en caso de comercializarse relojito contaminado se dañaría la imagen de la Administración, del sector y del propio producto". El reproche que hace la consellería es que no puede trazarse ese plan mientras los patrones sigan realizando plantes como los vividos en las dos últimas reuniones convocadas.