M.F. / VILAGARCÍA
Las actuaciones de las fuerzas de seguridad de Vilagarcía contra la venta de objetos falsificados y copias ilegales ha sufrido un serio revés. El juzgado ha archivado las primeras diligencias tramitadas por la Policía Local después de incautarse de ropa deportiva en el mercadillo del municipio por un valor superior a los 7.500 euros.
El auto, que acaba de hacerse público, corresponde a una actuación efectuada por los agentes el 12 de julio de 2005. Eran las doce y veinte del mediodía cuando comprobaron que un puesto ubicado en Alexandre Bóveda estaba vendiendo al público, a un precio de 3 euros por unidad, ropa de la marca "Kappa" sin la debida y preceptiva autorización de los propietarios de los derechos de la misma.
Los agentes entendieron que vender prendas de marca sin la documentación que acredita su procedencia podría ser constitutivo de un delito contra la propiedad industrial y por ello, procedieron a incautar la mercancía. En total, 145 sudaderas y 39 jerseys, con un valor total superior a los 7.500 euros.
Los agentes extrajeron una prenda de cada lote para enviarla al representante de la marca a fin de que sus peritos comprobasen que se trataba de una falsificación, y el resto fue depositado en la jefatura de la Policía Local, sita en los bajos de la Casa Consistorial de Ravella.
No obstante, y a fin de no lesionar los derechos del propietario del puesto, en lugar de proceder a su detención, le instaron a personarse en el juzgado de primera instancia e instrucción número 1 de Vilagarcía, ante el que instruyeron las perceptivas diligencias.
Sobreseimiento
Pero sus gestiones no han dado los frutos esperados pues el juzgado decidió el sobreseimiento provisional y el archivo de las diligencias. Considera que "no resulta debidamente practicada la perpetración de infracción penal alguna" por lo que, de conformidad con la Ley de Enjuiciamiento Criminal, considera que procede incoar diligencias previas y acordar su sobresimiento provisional, como de hecho hace.
Su postura deja en difícil situación a las fuerzas de seguridad que se debatirán entre la improductividad de sus gestiones y los requerimientos de los fabricantes que exigen mayor control sobre las falsificaciones.
Desde aquella incautación, ahora archivada, los agentes actuaron en el mercadillo en al menos otras dos ocasiones. En la primera intervinieron121 perfumes de marcas como Channel y Lancome. En la segunda, 61 pares de gafas.