Los buzos de la cofradía de O Grove que se dedican a la extracción de erizo de mar han decidido suspender la campaña solo 48 horas después de iniciarla. La razón se sustenta en el supuesto complot de los compradores, sospechan que para rebajar el precio de venta en lonja.

Es por esta razón que ayer celebraron una reunión urgente y por unanimidad acordaron interrumpir esta actividad y dedicarse a la extracción de navaja, al menos hasta que la demanda sea "importante" y los compradores "estén realmente interesados" en adquirir el producto "a precios dignos".

Hay que explicar que este año la cofradía -y los propios buzos- decidieron llevar el producto a lonja y marcar un precio mínimo de retirada de 6 euros. El miércoles, primer día de actividad extractiva, se vendió una tonelada de erizo, precisamente a ese precio.

Pero hubo una cantidad de producto que no se colocó en el mercado y se guardó hasta la subasta de ayer, cuando finalmente se comercializaron 850 kilos.

Lo que sucedió fue que no todo el erizo salió a 6 euros, sino que parte del mismo bajó hasta los 4 euros el kilo, y ahí saltaron todas las alarmas.

Pero no solo por eso, sino también porque en estas dos primeras jornadas se registró una inesperada y sorprendente ausencia de compradores, lo cual generó la desconfianza de los submarinistas.

La conclusión a la que llegaron fue que "los compradores se pusieron de acuerdo para que vinieran solo uno o dos y aplicar una especie de monopolio, pues de esta forma, al haber poca demanda en las subastas, pretendían rebajarnos el precio, para en lugar de pagar a 6 euros o más comprarnos el erizo a 3 o 4 euros".

Dicen los buzos mecos que los intermediarios o mayoristas "se pusieron de acuerdo entre ellos para no venir y así presionarnos todavía más, pero no estamos dispuestos a tirar con nuestro trabajo, sino que preferimos dejar de trabajar y dedicarnos a otra cosa antes que regalar el erizo".

Eso fue lo que se planteó en la reunión celebrada en la tarde de ayer, donde quedó claro que "el producto está ahí, es nuestro y hay poco, por lo que vamos a cuidarlo lo mejor posible, y eso pasa por dejarlo en el agua hasta que llegue el momento".

"Prefiero no salir al mar antes que dejarme presionar de esta manera", manifestaba uno de los buzos, visiblemente indignado con lo sucedido.

A lo que otro añadía que "los compradores pretendían que solo interviniera uno de ellos para adquirir todo el erizo por solo 4 euros el kilo y después revenderlo a los demás".

En el sector llegan a decir incluso que "en algún momento ya intentaron esto con la navaja, y no solo en la lonja de O Grove, sino también en otros puertos de Galicia".

"No hay prisa, y mucho menos para tirar nuestro trabajo; podemos esperar tranquilamente porque está ahí la Navidad y si no vienen ahora a pagar un precio digno ya vendrán cuando sea el momento", sentencian los submarinistas.