La Festa do Albariño de Cambados también tiene sus dosis de glamour. Los organizadores apuestan todos los años por una mujer conocida en el mundo de la moda, la interpretación o la televisión para presentar el acto de investidura de los Cabaleiros y Damas do Albariño. Por la villa arousana han pasado en los últimos años desde Silvia Jato a Paula Vázquez, pasando por Belinda Washington o Paloma Lago. También pasaron por la fiesta, aunque no como presentadoras, las exuberantes Marlene Mourreau o Samantha Fox. Un glamour que anteayer domingo recayó en Patricia Rodríguez, una modelo canaria que fue Miss España dos veces y primera Dama de Honor en la edición de 2013 de Miss Universo.

-El domingo se levantó a las cuatro de la madrugada para coger el vuelo para Galicia. Hay quien dice que en realidad las modelos pasan más tiempo en los aeropuertos y los aviones que en las pasarelas.

-Hay gente que se siente frustrada porque para echar 15 minutos de pasarela pasa antes varias horas en la fase de estilismo. Pero a mí es algo que me gusta porque he tenido la suerte de trabajar con equipos muy profesionales. Incluso me gusta cuando sé que voy a pasar mucho tiempo en un avión, porque me lo tomo como un rato para mí, para desconectar.

-Es un trabajo que deja muy poco tiempo para la vida personal.

-Es cierto que la de modelo es una profesión que no te permite hacer planes con los amigos, porque en cualquier momento te puede surgir un trabajo. Al final vives para el trabajo porque una producción de moda o de televisión requiere muchas horas. Tiene que gustarte, porque de lo contrario este trabajo sería un calvario. Yo cuando tengo uno o dos días libres los disfruto como una cría.

-Se dice que el glamour que rodea el mundo de la moda es el principal peligro para la gente que trabaja en ella.

-En este mundillo hay personas que viven en un constante postureo, y otras que son humanas y auténticas. Yo he conocido a muchas personas de una gran calidad humana, pero también a muchas superficiales. En este trabajo, como en cualquier otro, hay proposiciones indecentes que hay que saber rechazar.

-¿Hubiese sido modelo Patricia Rodríguez de no haber sido dos veces Miss España y primera Dama de Honor de Miss Universo?

-Quizás no, porque en un principio no tenía inquietud por la moda. En aquella época estaba metida en un equipo de voleibol y de no haber ganado esos concursos quizás hubiese terminado como profesora de Magisterio.

-También ha hecho interpretación. ¿Ser una mujer joven que destaca por su belleza es una ventaja o un inconveniente para ser actriz en España?

-Antes era un cliché, y la chica bonita solo hacía determinados papeles. Pero ahora todo el mundo se arregla. Ya no hay personas feas, sino mal arregladas. El secreto está en tener diferentes registros.

-¿Y cuál es el registro que más le gusta a usted?

-La comedia, y considero que es el registro más difícil porque saber hacer reír de forma natural es muy complicado.

-¿Qué le ha aportado a usted la interpretación?

-El mundo artístico me ayudó muchísimo porque era una persona muy tímida.

-¿Qué le diría a los que cuestionan los concursos de belleza al considerar que perpetúan una imagen negativa de la mujer?

-Hay muchas críticas hacia las chicas que se presentan a estos concursos que son injustificadas. Para ellas es una ilusión y puede ser un trampolín para hacer carrera en el mundo de la moda o la publicidad. Antiguamente se valoraba más la cultura de la belleza española y una miss también era embajadora de la cultura y las tradiciones de un país. Es algo que con el tiempo se perdió, pero que ahora está intentando recuperarse de alguna manera.

-¿En qué está trabajando en la actualidad?

-Últimamente he tocado muchas ramas aunque ahora estoy más centrada en la moda. Este es un mundo efímero y quiero agotar mi cartucho.