A. G. - VILAGARCÍA
Uno de los dueños de la fábrica de gaseosas Carbónica Arosana que fabrica la marca "A Nosa" en Vilagarcía y "Pousada" de Marín, Antonio Pousada Carballo, de 47 años, fue encontrado muerto ayer por sus operarios sobre las 15,30 en lo que todo parece indicar que se trata de un accidente laboral. Todo apunta a que el hombre sufrió una tremenda descarga eléctrica que le costó la vida al tocar uno de los cables eléctricos que abastecen la industria, aunque de momento son solo meras suposiciones que investigan agentes de la Policía Nacional.
El empresario acostumbraba a quedarse a comer en las dependencias de la fábrica para abrir las puertas a los trabajadores. Ayer, cuando estos regresaban al turno de tarde se encontraron con las puertas de la nave cerradas a cal y canto. La situación les extrañó y consiguieron entrar por una ventana encontrándose a Antonio Pousada Carballo en la zona en la que se encuentra el cuadro eléctrico. De forma inmediata, alertaron al 112, que movilizó a los servicios de emergencias. Dos ambulancias, varias patrullas de la Policía Nacional y efectivos de Protección Civil se personaron en la gran nave que posee la empresa en el polígono de Bamio, aunque solo pudieron certificar la muerte del vecino de Marín.
El suceso causó una importante conmoción entre los trabajadores de la fábrica de gaseosas, alguno de los cuales protagonizó más de una escena de dolor e impotencia por lo ocurrido mientras se procedía al levantamiento del cadáver. Dos horas después de que fuese encontrado el cadáver, la juez decretó su traslado al Instituto de Medicina Legal de Pontevedra para la realización de la autopsia que explique las causas reales de la muerte.
En el lugar también se presentaron operarios de la empresa eléctrica Fenosa, que estuvieron comprobando toda la instalación exterior de la nave por si persistía algún fallo eléctrico.
La empresa eléctrica facilitó a las fuentes de la investigación un dato que puede resultar decisivo para conocer qué fue lo que ocurrió en el interior de la fábrica. Al parecer, la empresa eléctrica reconoce una incidencia sobre las 13,55 horas, un hecho que lleva a la investigación a trabajar con la hipótesis de que el hombre se acercó a comprobar lo que había ocurrido y que, de manera accidental, pudo haber tocado algún cable que acabó soltando la descarga eléctrica que le causó la muerte.
A las puertas de la fábrica también se concentraron vecinos de Bamio, alertados por las sirenas de los servicios de emergencia. Todos ellos lamentaron la pérdida de uno de los propietarios de la nave, ya que en ella trabajaron siempre vecinos del entorno, aunque en los últimos tiempos apenas alcanzaba la decena de operarios. Antonio Pousada es la tercera víctima de accidente laboral que se registra este año en la comarca.
Una empresa muy arraigada en la comarca
Carbónica Arosana es una empresa muy arraigada en la comarca de O Salnés donde está asentada desde hace más de 30 años distribuyendo la marca "A Nosa". La firma nació cuando un importante número de empresas dedicadas a la fabricación de gaseosas decidió agruparse en una cooperativa y construyeron la gran nave que existe en Bamio. Esa cooperativa agrupó a gaseoseros de varios municipios, desde Pontecesures hasta O Grove.
Los Pousada adquirieron la empresa hace poco más de una década y la convirtieron en el epicentro productivo de sus empresas. La firma es de las pocas fábricas de este tipo que todavía quedan en Galicia y había resistido la crisis económica gracias al embotellado de agua "Sanxinés" cuyo líquido se recoge en una mina localizada en las profundidades del cercano monte Xiabre.
En las instalaciones en las que falleció Antonio Pousada ya tuvo lugar otro accidente laboral, hace más de veinte años cuando todavía formaba parte de la cooperativa. La muerte fue por causas muy diferentes al accidente de ayer, ya que la víctima sufrió una caída.