ANXO MARTÍNEZ - CAMBADOS
La ampliación del saneamiento o el acondicionamiento de espacios públicos son dos de las principales necesidades del rural cambadés, tal y como expresan los representantes de las asociaciones de vecinos. Preguntados por las mejoras necesarias en los lugares del rural, los responsables vecinales suelen aludir a actuaciones que competen directamente al ayuntamiento, si bien en otras ocasiones plantean obras que corresponden a la Diputación o a la Xunta.
Es lo que ocurre por ejemplo en Castrelo, donde el presidente de la asociación de vecinos, Manuel Cacabelos, considera que lo más prioritario es pintar pasos de peatones en la carretera comarcal (PO-550), que es de titularidad autonómica. Hace al menos dos años que Castrelo plantea esta reivindicación, pero no se les ha hecho caso. "Los pasos de peatones son necesarios, los vecinos los piden constantemente", asegura Cacabelos.
Y es que los residentes en Castrelo se ven obligados a cruzar la carretera sin ningún elemento que les dé prioridad sobre los vehículos. Entre los dos kilómetros que separan el cruce de O Facho y la rotonda de Coirón no hay ningún paso de cebra, y en algunos tramos la calzada ronda los diez metros de ancho, lo que eleva la peligrosidad. Esta circunstancia la sufren tanto los adultos hasta los niños y adolescentes que utilizan el transporte escolar.
Pero no es la única necesidad de Castrelo según el presidente de la Asociación Vecinal, Cultural e Deportiva, Comisión de Festas Santa Cruz de Castrelo. Cacabelos también cree necesario abrir pistas en lugares como Lourido, O Couto o As Quintáns, donde hay plantaciones de vino albariño a las que resulta difícil llegar con el tractor. "Bastaría con que las abriesen y quedasen en tierra, y ya se asfaltarían más adelante", arguye. Finalmente, sugiere una limpieza más frecuente de la playa de As Saíñas, que en superficie es el principal arenal de Cambados.
Mientras, en Corbillón reclaman el adecentamiento del entorno del centro cultural Xacobe Castro y la limpieza a fondo de una zona del estanque de A Seca próxima al colegio y el parque infantil "que ahora mismo es un lodazal, y un posible foco de contaminación", en palabras del presidente de la Asociación Cultural Xironsa, Alejandro Carro. El veterano dirigente sugiere también acondicionar el entorno del centro cultural de la parroquia, pues de ese modo se podría aprovechar mejor el espacio existente en la parroquia y podría habilitarse como aparcamiento.
Alejandro Carro advierte también de la existencia de un peligroso embudo en la carretera que une el cruce de Corbillón con Tragove, y que pasa por delante del colegio, a la altura de O Ribeiro. Carro apunta que hay una zona donde apenas caben dos vehículos en paralelo, y plantea prohibir el paso por allí de los camiones de gran tonelaje. "Por ahí pasan andando muchos niños, y con la situación actual se corre el riesgo de que se produzca un atropello porque el ser tan estrecho los conductores tienen que hacer maniobras". Tampoco cree que la medida supusiese un gran perjuicio para los transportistas que se dirigen o vuelven de las depuradoras, pues solo tendrían que dar un rodeo por el puerto de Tragove. El presidente de Xironsa también conmina al Concello a encargar un estudio técnico sobre las pistas de la parroquia "porque algunas son muy estrechas y apenas pasan dos coches. A lo mejor convendría que algunas fuesen de sentido único".
Otra petición que pone Carro sobre la mesa es la limpieza de los vertederos incontrolados que hay en los montes de Corbillón. "Para mí el Concello no tiene ninguna culpa en eso. La culpa es de los vecinos que lo hacen. El ayuntamiento tiene un camión que recoge las cosas a domicilio gratis, y eso es aún más cómodo que ir a tirarlo todo al monte, pero aún hay gente que prefiere hacerlo al revés". Finalmente, el presidente de Xironsa indica que sería necesario reformar el alumbrado público de la carretera Deiro-O Marco (Tragove), pues alega que hay tramos sin ningún poste y que las luminarias ya son muy antiguas.
Finalmente, en Oubiña reclaman el saneamiento del río Pequeno, un afluente del Umia que ha recibido en más de una ocasión vertidos procedentes tanto del polígono industrial de Tremoedo como del de Sete Pías. Además, el curso fluvial está lleno de maleza y vegetación, lo que hace que en épocas de lluvias el río desborde con facilidad. Teresa Prado, que es vocal de la asociación de vecinos San Vicente, también solicita al Concello más contenedores de recogida selectiva –como de cartón o pilas–, pues sostiene que los vecinos de Oubiña que deseen separar los residuos tienen pocas facilidades para hacerlo.
Asimismo, Prado entiende que el ayuntamiento debería organizar más actividades culturales en la parroquia, y manifiesta que "por encima no apoya las que hacemos la asociación". También aboga por habilitar una línea de transporte público municipal, para que las personas mayores y los niños no dependan de familiares para estar comunicados con el centro de Cambados y lamenta que "a pesar de la parcelaria no se hizo nada por dinamizar la economía de la parroquia, y hoy casi nadie de aquí trabaja en Oubiña".
Alejandro Carro: "El movimiento vecinal está muerto"
Alejandro Carro ya formaba parte de la hoy inactiva asociación de vecinos de Corbillón a mediados de la década de los ochenta, y desde entonces nunca ha dejado de trabajar en diferentes ámbitos en tareas colectivas. En la actualidad preside una de las asociaciones culturales más importantes de Cambados, como es Xironsa. Carro está convencido de que "el movimiento vecinal está muerto" en el ayuntamiento, y de que una buena parte de la culpa de ello la tuvieron los sucesivos gobiernos municipales del PP. "No fueron sensibles a las peticiones que les hacíamos las asociaciones, y la gente terminó desmoralizada. La política acabó con ellas", sostiene Carro.
El presidente de Xironsa también tiene en cuenta el especial contexto histórico en el que surgieron este tipo de colectivos. "Veníamos de una dictadura y teníamos ganas de poder hablar, de expresarnos. Ahora en cambio la sociedad se amodorró, es como si le diese todo igual. Ya no ves jóvenes en las asociaciones culturales". De hecho, cuenta que en la directiva de Xironsa las personas de menos edad no bajan de los 40 años. "Antes también trabajábamos, pero salíamos corriendo para ir a las reuniones porque queríamos involucrarnos", recuerda. "Ahora, en cambio, las asociaciones vecinales solo organizan fiestas y actividades. Han perdido totalmente el carácter reivindicativo".
Manuel Cacabelos, sin embargo, no está de acuerdo con la apreciación de que el movimiento vecinal goce de mala salud o de que esté sencillamente muerto. Él también lleva mucho tiempo trabajando en la parroquia –45 años en la directiva de diversos colectivos– y pone como ejemplo de sus argumentos lo que sucede en Castrelo, donde sí solicitan periódicamente mejoras y, al mismo tiempo, organizan docenas de actividades festivas y deportivas al año.
Vilariño: de tener dos asociaciones a ninguna
Finalmente, en Vilariño no hay ahora mismo ninguna asociación de vecinos activa, aunque en su día llegó a haber dos: As Campanas y As Rans. La primera resurgió a principios de la década pasada de la mano del abogado y posteriormente concejal independiente Álvaro Rodríguez, y aunque formalmente planteaba mejoras diversas para la parroquia, su gran caballo de batalla fue la concentración parcelaria, pues se oponía a que ésta se llevase a cabo en ciertos lugares de la parroquia. En el momento de mayor auge de As Campanas resurgió otro colectivo que llevaba unos años inactivo, As Rans. Ambas entidades tuvieron cierta actividad durante un tiempo, e incluso forzaron al Concello y a la Xunta de Galicia a construir un paso peatonal subterráneo en la rotonda de Vilariño que inicialmente no estaba contemplado en el proyecto. Sin embargo, hace ya varios años que ninguna de las dos asociaciones tiene presencia pública.
Vecinos de Vilariño plantean, de todos modos, que se acometa al alcantarillado en las zonas de Fornos que no lo tienen, aprovechando que va a ponerse en marcha la depuradora de aguas residuales del río Umia. El saneamiento en Fornos planteaba hasta ahora un problema técnico y económico, pues el lugar está relativamente bajo, con lo que el bombeo de las aguas resultaba dificultoso. Sin embargo, con la depuradora del Umia este inconveniente de la orografía quedaría subsanado.
En Vilariño también se habló en su día de la necesidad de ampliar el cementerio, o de construir uno nuevo, si bien el proyecto está parado. En este sentido, hay gente de A Modia que compró nichos en Corbillón, un poco por la falta de espacio en Vilariño y otro poco porque les queda más a mano el cementerio de la parroquia vecina.