VÍCTOR VIANA
Ramón del Valle Bermúdez era además de periodista, también escritor, poeta, estudioso de la arqueología gallega, e incluso político local en donde residió gran parte de su vida, en Vilanova de Arousa.
Nacido en 1823 en A Pobra do Caramiñal, se traslada a Vilanova por casamiento con Ramona y Montenegro Saco Bolaño, y es sobre todo aquí donde desarrolla gran parte de su actividad laboral e intelectual. Sin embargo, en dos ocasiones destacó su presencia en Vilagarcía: de una parte por ser el fundador y director de un periódico, y de otra por haber colaborado activamente en la Revolución de 1868 en nuestro municipio, certificando ambas situaciones el liberalismo de nuestro personaje.
Valle Bermúdez tenía un buen andamiaje periodístico cuando en 1881 fundó y dirigió en Vilagarcía el periódico "La Voz de Arosa", que salía los miércoles y sábados con una tirada de aproximadamente 500 ejemplares, y que supo aprovechar para publicar tanto sus iniciativas literarias como sus descubrimientos arqueológicos.
Como todos los periódicos publicados en Vilagarcia, –y fueron muchos–, La Voz de Arosa duró lo mismo que el dinero que poseía su director sin complicar la vida familiar.
Sin embargo, por lo que será recordado Valle Bermúdez en la historia de Galicia será por su participación en la Revolución de 1868. Cuando los primeros conatos de la insurrección surgen en Galicia, los grupos moderados tratan de encauzar la revolución procurando con ello que no se radicalice el movimiento popular.
También en Vilagarcia se constituye una primera Junta Revolucionaria formada por el comandante de Marina, Vicente López Ballesteros, Lorenzo Breijo, Juan Cobián, y otros personajes ligados al conservadurismo. Tratan con ello de controlar las acciones más o menos revolucionarias organizando retenes armados, aunque finalmente el día 1º de octubre surge una nueva Junta Revolucionaria más representativa del movimiento popular.
Dicho día, una multitud de vecinos se apodera del ayuntamiento para desocupar a los miembros de la anterior Junta Revolucionaria, y tras encerrarlos en la sala de sesiones, habla Trillo Selelles –ascendiente de Edelmiro Trillo Señoráns y de Ramón Trillo, (ambos miembros del Tribunal Supremo de España en fechas distintas) el cual les comunica que debe cesar la violencia y que hay que nombrar una nueva Junta con arreglo al programa de Cádiz y Ferrol.
Tras efectuar votaciones queda formada la nueva Junta Revolucionaria, con las siguientes personalidades: Presidente, Trillo Selelles; vicepresidente José Cuevas del Valle –primo de nuestro personaje–;- secretario, Ramón del Valle Bermúdez; y como vocales José María Losada, José María Pou y Eduardo Quintana.
Eran los componentes de esta segunda Junta Revolucionaria miembros de la burguesía local, lo mismo que los que conformaban la primera, y por ello, fervientes trabajadores en el desarrollo y prosperidad de Vilagarcía, siendo en todo caso el liberalismo lo que caracterizaba a los compañeros de Ramón del Valle Bermúdez.
Para asegurarse el buen final de la pequeña revolución de Vilagarcía, la Junta ordena que algunos marineros de la trincadura Benigna hagan guardia y aseguren de que nadie moleste a los miembros de la anterior Junta.
La primera actuación de la Junta Revolucionaria fue relevar al comandante de Marina de la Provincia Marítima, José de Miranda por su participación en la primera Junta así como dar alguna gratificación a los ciudadanos que "con patriotismo y singular prudencia, sostuvieron con las armas en la mano los fueros de la soberanía popular y los principios de orden público".
Ese mismo día publica un bando patriótico: "Habitantes de Villagarcía. La hora de la revolución ha sonado. El pueblo español, siempre esforzado y digno, acaba de secundar, en todos los ángulos de la península, el grito de Libertad dado por la ilustre Marina Nacional y por el Ejército, a cuyo frente se colocaron bravos y dignísimos generales ".
En defensa de un "gobierno del pueblo"
En esencia, tanto la proclama de Vilagarcía como las de todos los pueblos de Galicia se basaban en el próximo gobierno del pueblo, tal como lo expresó el capitán general de Galicia recién llegado a A Coruña: "La Patria se ha dado otro soberano; a una Reyna juzgada indigna ha sustituido la Soberanía Nacional".
Al día siguiente se reunió la Junta y su secretario Valle Bermúdez certificó el acuerdo de que se disolverían tan pronto se constituyese un nuevo ayuntamiento de Distrito, y efectivamente el día 8 del mismo mes, se eligió un nuevo ayuntamiento en Vilagarcía y su secretario marchó a Vilanova, aunque el nuevo alcalde era de la familia: su primo José Cuevas del Valle, con una biografía digna de una novela histórica.
No sería esta la última vez que el padre de Ramón del Valle–Inclán intervendría en la política local de Vilagarcía ya que a raíz de la proclamación de la Primera República, formó parte del Comité Republicano del municipio.
Hay indicios de que el movimiento revolucionario en Galicia se inició en el Ferrol, para continuar con prácticamente todas las capitales y pueblos de la región siguiendo la actitud de la liberal Coruña.
Destacó esta capital por un gesto poco monárquico ya que el retrato de Isabel II que presidía el salón de actos, lo tiraron por el balcón y el comerciante Juan Montero Telinge lo recogió y guardó como buen hombre de negocios.