TINO HERMIDA - MEAÑO
Comenzaron esta semana las obras de remodelación del cementerio viejo de Dena, las cuales que promueve el Concello de Meaño. Las primeras actuaciones están dedicadas a la nivelación del terreno lo que plantea ciertas dificultades en el camposanto por la complejidad del suelo. Acto seguido procede disponer la canalización de agua y luz más las tuberías de desagües. A continuación, ya en el mes de marzo, se dotará el terreno nivelado de una capa de hormigón de 10 centímetros de espesor. Tras ello y en una segunda fase se procederá al asentamiento de la piedra serrada que será colocada con cemento cola. El gobierno local estima que las obras al completo estarán finalizadas en verano.
El concello ha comenzado a contactar estos días con los diferentes propietarios de panteones para informarles de las referidas obras, confirmar los panteones y el número de urnas que posee cada uno e indicarles la tasa que cada cual deberá abonar.
La estimación presupuestaria es que el coste de estas obras ascienda a 70.000 euros haciéndolas por administración. El 90 por ciento de este dinero, esto es, 63.000 euros, serán financiados por los 235 propietarios de panteones de forma proporcional al número de nichos que posee cada uno. El cementerio cuenta, según la comunidad de propietarios, con 964 nichos, por lo que las obras vendrían a salir en torno a 65 euros por nicho. De hecho esta es la tasa de la que se está informando a los vecinos, aunque el alcalde Jorge Domínguez no descarta la posibilidad de que pueda salir incluso algo más barato al final "si hacemos todas las obras por administración con operarios municipales".
Dichas obras habían sido motivo de conflicto en el último año entre la asociación de propietarios de panteones y el gobierno local, por cuanto vecinos y concello comparten la titularidad del camposanto. Los vecinos denunciaron en su día un movimiento del concello en pro de clausurar este cementerio y trasladar los restos mortales de sus panteones al cementerio nuevo.
Una vez desechada esa posibilidad y optar por remodelar el cementerio viejo el caballo de batalla pasó a centrarse en quien ejecutaría las obras, puesto que la asociación de propietarios entendía que, si las hacía el concello, saldrían excesivamente caras puesto que ascendería a 70.000 euros, mientras que la asociación barajaba presupuestos de 40.000 obras para ejecutar las mismas obras.
El conflicto cerró su primer capítulo en una asamblea que reunión a representantes de gobierno local, con el alcalde Jorge Domínguez al frente, con los propietarios el pasado mes de enero y en la que éstos acordaron tras una votación a mano alzada optar, a pesar de ser más caro, por el proyecto que planteaba el concello.
Ahora el reto para la asociación es, según reconoce su presidente Moisés Piñeiro, presionar para que la tasa a pagar por los propietarios sea la más baja posible y anunciaron incluso medidas de presionar para conseguir esa rebaja.
Los dirigentes vecinales mantienen que si el concello es co-propietrario del cementerio las obras deberían financiarse al 50 por ciento entre concello y propietarios.
Mientras, el gobierno local argumenta que el concello ya financió toda la remodelación exterior ejecutada en 2010 y cuyo coste ascendió a cerca de 50.000 euros.