M. GONZÁLEZ - VILAGARCÍA
El plan de recuperación de los 150 empleos de la conservera Alfageme, con la reapertura de dos fábricas adquiridas por una empresa cántabra solvente, que cuenta con el beneplácito de la Xunta de Galicia, continúa pendiente del visto bueno de las entidades bancarias, principales acreedoras de los antiguos propietarios. La plantilla demanda a la banca una respuesta ágil, y estudia posibles medidas de presión para evitar que este proyecto se eternice.
"No vamos a consentir que el futuro de Alfageme quede en manos de la banca y que ésta juegue con los 150 empleos que están a la espera de la reactivación de la conservera", declaró la representante del sindicato CIG, Rosa Abuín.
La sindicalista se mantuvo en contacto estos días con representantes del Consorcio Conservero y de la Consellería de Economía e Industria, quienes le indicaron que tanto por parte de la empresa como de la Administración autonómica hay acuerdo para la venta de las dos fábricas de Alfageme en Ribadumia y Vilaxoán (Vilagarcía de Arousa) con el compromiso de recuperación de los 150 empleos de la conservera. Lo único que falta es que los consejos de administración de las entidades bancarias acreedoras principales en la liquidación de Alfageme ratifiquen los acuerdos para proceder a su firma. El convenio tiene el informe favorable de los administradores judiciales, por lo que los representantes sindicales no entienden que, en una época de crisis y de paro, la banca frene una iniciativa de recuperación de empleo.
Dos años de espera
Las trabajadoras, que llevan dos años esperando una solución para sus puestos de trabajo, están dispuestas a volver a las medidas de presión para exigir que se de una respuesta positiva al plan de compra de las fábricas.
El proyecto del Consorcio Conservero para la adquisición de Alfageme lleva un año sobre la mesa con el visto bueno de la Xunta de Galicia. Pero los reiterados recursos de los antiguos propietarios de la conservera lo fueron dilatando hasta la actualidad. Incluso los sindicatos llegaron a apoyar un plan de trabajo del Consorcio para la reapertura de las fábricas de Ribumia y Vilaxoán en la primavera del año pasado, además del compromiso de ampliar la plantilla, fijada en un mínimo de 150 personas.