A.MARTÍNEZ - VILAGARCÍA
Un incendio calcinó a primera hora de la tarde de ayer el pequeño taller de trabajo de un restaurador de muebles de Guillán (Vilagarcía). El fuego destruyó por completo el galpón, los dos muebles en los que estaba trabajando el hombre y toda su maquinaria. El galpón se encuentra muy cerca de la vivienda, situada en el número 2 de la calle Outeiro, en el lugar de Guillán. El propietario, Joaquín Rodríguez Portas, explica que "fue sobre las dos de la tarde. Estábamos comiendo mi mujer y yo, con la radio encendida, y escuché unos golpes fuera".
Pero al principio no les dio importancia. Tiene un compostero, en el que se echa los restos de las comidas, y al parecer los gatos acostumbran a merodear por allí atraídos por el olor, por lo que inicialmente pensó que el ruido sería el de un felino al andar por una uralita que tiene junto al recipiente.
No obstante, el ruido seguía, por lo que al final decidió asomarse a la puerta "y ya vi el fuego". Joaquín Rodríguez cuenta que alertó inmediatamente al servicio de emergencias del 112 Galicia, que a su vez movilizó a los bomberos. Mientras esperaban, los dueños de la vivienda asistieron impotentes al avance de las llamas, que adquirieron una altura importante, y que estaban devorando por completo el galpón. Las uralitas rompían en pedazos, y el fuego cogía mayor fuerza por momentos, puesto que en el taller había barnices y otros productos que se le aplican a la madera y que actuaron como acelerante.
Cuando llegaron los bomberos ya poco pudieron hacer por el taller, de pequeñas dimensiones. Se extinguieron por completo las llamas con unos 500 litros de agua y se levantó el operativo sobre las 15.30 horas. Entre tanto, Joaquín Rodríguez y otros familiares observaban el dantesco panorama. Ardieron taladros y compresores, así como una vitrina y una mesa que un cliente había dejado a restaurar. Los daños son cuantiosos, aunque las instalaciones tenían seguro.
Los bomberos no pudieron precisar las causas de la deflagración, mientras que Joaquín Rodríguez afirmó que "probablemente haya sido un cortocircuito eléctrico".
El de ayer es el cuarto incendio urbano de gravedad que se ha producido en lo que va de año en O Salnés. El primero fue en enero en un piso de la calle Castelao, en el centro de Vilagarcía, y en él murió María Adelaida Martínez Jamardo.
Unos días más tarde el fuego arrasó la infravivienda que Salvador Diz Platis tenía en Vilaxoán. El hombre salió ileso, y los vecinos intentan ahora recaudar fondos para reconstruir el inmueble. Finalmente, la semana pasada ardió un piso de Cambados que sí estaba asegurado.