M. Q. - PONTEVEDRA
Una treintena de municipios de la provincia verán pasar el pelotón de la próxima Vuelta a España. La organización ha ajustado el recorrido para incluir nuevos puntos por los que discurrirá la competición. En su diseño final se ha optado por acercar las etapas a los núcleos de población y de hecho las tres etapas pontevedresas están entre las que cuentan con mayor presencia por travesías y cascos urbanos. En total, los ciclistas recorrerán 500 kilómetros y bordearán las Rías Baixas sin dejar al margen ninguna de las tres bahías.
Los directores técnicos de la Vuelta, Abraham Olano y Paco Giner presentaron ayer el itinerario que tendrá la edición número 67 a su paso por la provincia en compañía del presidente de la Diputación, Rafael Louzán, como organismo que colabora con el desarrollo de la cita. Todos los corredores y miembros de la Vuelta empezarán su estancia en la provincia el domingo 26 de agosto. Entonces, mediante transporte aéreo los equipos se trasladarán desde Barcelona hasta Vigo. Al día siguiente será día de descanso, pero la comarca de O Condado ya empezará a vivir el ambiente ciclista, puesto que los deportistas se entrenarán el lunes 27 por esa zona en la víspera a la etapa Ponteareas-Sanxenxo, la que más kilómetros (en torno a 170) recorrerá en la provincia.
Los organizadores destacaron ayer que esta décima etapa discurrirá ya por buena parte de esos 30 ayuntamientos que esperan a la Vuelta. En el sur de la provincia estará, además de en la localidad de salida, en Porriño, Vigo, la zona del Val Miñor y Redondela para luego cruzar hacia la península de O Morrazo. Estará en Cangas y Moaña y se acercará a la ría de Pontevedra a través de Marín. Luego y tras saludar la ciudad del Lérez, se traslada a la otra orilla para poner ya rumbo a la meta de Sanxenxo, que se establecerá en Baltar.
El presidente provincial apuntó que antes de que se produzca la línea de meta, la prueba visitará O Grove, algo que se está tratando de ajustar en la actualidad debido a unos "problemas técnicos". Pero garantizó que la Vuelta estará "en la villa del marisco", tal y como anunció FARO DE VIGO el pasado martes.
La mayor repercusión para la capital de la provincia llegará en la segunda etapa el miércoles 29. Los 40 kilómetros que separan un recorrido con inicio en Cambados y final en la urbe pontevedresa conforman la única contrarreloj individual de todo el recorrido. El Monte Castrove marcará un punto de inflexión en la etapa tras el que comenzará una bajada que se vaticina como complicada para los participantes. "Tendrán que ir muy atentos para no distraerse con las vistas a la ría de Pontevedra", avisaba ayer Louzán quien inspeccionó con Olano y Giner palmo a palmo el trazado de todas las etapas. A partir de ahí se adentrará en Poio para luego alcanzar la meta.
El desarrollo de esta etapa obliga a cerrar al tráfico varias carreteras durante siete horas. Viales por los que "circulan miles de conductores y más todavía en estas fechas". Por ello y para evitar mayores trastornos se ha modificado el trazado poiense para afectar en menor medida a la ya siempre transitada PO-308.