S. REI - CAMBADOS
El segundo accidente laboral con resultado de muerte registrado en la comarca en los últimos ochos días ha causado alarma entre los sindicatos. Mientras continúa la investigación para esclarecer las causas del fallecimiento de Vicente González Cores, aplastado el lunes por la pata hidráulica de un camión en Cambados, Comisiones Obreras y CIG recuerdan la importancia de que operarios y empresas no bajen la guardia en lo que a prevención de riesgos se refiere.
Ayer por la mañana, inspectores de la Consellería de Traballo se desplazaron hasta Cambados para realizar comprobaciones acerca de los hechos que rodearon la muerte del operario que trabajaba en un cierre de piedra en la carretera de acceso al polígono industrial de Sete Pías, en Vilariño. La investigación todavía está en marcha, y ayer por la noche Fiscalía todavía no había levantado acta de lo sucedido. "Por ahora debemos ser prudentes y esperar, porque hasta que terminen las investigaciones y se aclare lo sucedido no es posible hablar de negligencia por parte del trabajador, ni tampoco acusar a la empresa de no haber cumplido con las medidas de prevención", indica el responsable comarcal de la CIG, Xoán Xosé Bouzas Aboi "Tupi".
A pesar de esa cautela, que también comparte el portavoz de Comisiones Obreras, Ramón Bueno, ambas centrales sindicales tienen clara la necesidad de velar por el cumplimiento de todas las directrices de prevención de riesgos laborales.
Bueno recuerda que en el último mes han sido tres los trabajadores fallecidos en el entorno arousano. Al operario muerto el lunes en Cambados se suma el que perdió la vida en Catoira hace una semana, poco después de que un tercero corriese la misma suerte en un accidente en el puerto de Vilagarcía.
A pesar de que en los últimos años los siniestros laborales con resultado de muerte habían descendido en la comarca, Bouzas Aboi reconoce que "en unas pocas semanas" se han superado los datos de muchos meses.
Para los sindicatos lo fundamental es recordar que detrás de cada accidente existe un drama familiar. "Más allá de normativas, directrices o datos estadísticos, hay que tener muy en cuenta que todo es recuperable menos la vida. Y hay que hacer todos los esfuerzos posibles para no permitir que un trabajador que sale de su casa para cumplir con sus obligaciones no regrese con su familia al terminar la jornada", indica el portavoz de Comisiones Obreras.