M. GONZÁLEZ - VILAGARCÍA
Los miembros de la Protectora de Animales de Vilagarcía se encontraron ayer con un panorama desolador en el albergue de Pinar do Rei. Los amigos de lo ajeno volvieron a penetrar durante la noche en las instalaciones, causando estragos y robando lo poco que queda en estas dependencias.
En concreto, esta vez se llevaron el microondas y una cafetera, pero revolvieron todo el local, al parecer buscando algo más de valor, y dejaron todo esparcido por el suelo.
El microondas es muy importante para los miembros de la protectora porque en él calientan los biberones para dar de comer a los cachorros, debido a que las instalaciones carecen de agua caliente.
María Recio, una de las cuidadoras de la protectora de Vilagarcía volvió a incidir en las malas condiciones en que se encuentran las instalaciones. El sistema eléctrico es deficiente, los cables están en mal estado, ya que la red tiene muchos años y para colmo fueron objeto de los ratones. Recordó que ya un perro murió electrocutado por el mal estado de la red.
"Solicitamos unas cámaras de seguridad hace ocho meses, nos dijeron en ese momento que sí, pero nunca las instalaron. Esta es una zona alejada de todo y los cacos entran con toda tranquilidad y destrozan todo", manifestó.
Basura acumulada
Otro de los problemas que denuncia la protectora de animales es el de la recogida de basura. El albergue está frente al Punto Limpo del Concello de Vilagarcía, que tiene tres contenedores verdes para el depósito de basura. Pero, según denuncia Recio, el Concello no les permite tirar la basura en estos recipientes, por lo que les obliga a trasladarla a los contenedores que están abajo, en Trabanca Sardiñeira.
"La basura se acumula en la puerta del albergue porque no podemos llevarla abajo, a más de un kilómetro, cuando tenemos un contenedor al lado. Creemos que el gobierno municipal tiene que buscar soluciones. Hay que recordar que se trata de instalaciones municipales porque el albergue es del Ayuntamiento, nosotros solo lo gestionamos", expresó.
Además de las deficiencias que presentan las viejas instalaciones del albergue, se suma el problema del aumento de perros abandonados en el término municipal de Vilagarcía en los últimos meses.
La semana anterior, la protectora ponía de manifiesto que en un solo día les llegaron diez canes (ocho cachorros y dos adultos). Los pequeños ya fueron recolocados con familias de adopción, pero cuando la Protectora ya creía que empezaba a reducir la población del albergue, el servicio municipal de emergencias volvió a subirle otros cuatro cachorros que unas personas encontraron abandonados en la vía pública. En esta ocasión son cruces de pastor. Además hay una perra, recogida hace poco tiempo que está a punto de parir.
Los cachorros, que están alejados de su madre, necesitan disponer de una zona de calor. Pero lo único que puede hacer la Protectora es taparlos con una manta.
El Concello está pendiente de conseguir unas instalaciones nuevas, con más capacidad, para el albergue de animales, algo que celebra la Protectora. Sin embargo, esta asociación considera que mientras no se tiene nuevo local es urgente que se hagan obras para mejorar las condiciones del actual.