REDACCIÓN - VILAGARCÍA
Los vecinos de Sobradelo y O Piñeiro en Vilagarcía quieren que Fomento resuelva las innumerables carencias que se observan en el Vial del Puerto, circunvalación que absorbe gran parte del tráfico de la comarca.
Aunque su principal objetivo es el cobro de indemnizaciones pues recuerdan que el Ministerio les adeuda seis millones y otros tres devengados por intereses, enumeran varios problemas que han quedado sin resolver después de la inauguración del vial, en junio de 2010.
Así subrayan que se han secado 24 pozos artesanales, se evitó la colocación de pantallas vegetales para la prevención de la contaminación acústica o dejaron que caminos de servicio hayan pasado a convertirse en calles de apenas cinco metros de ancho, sin olvidar que el costoso sistema de iluminación sigue sin estrenarse año y medio después de la inauguración oficial.
La "molesta herencia" que dejó José Blanco al nuevo gobierno popular no solo se comunica a la nueva ministra de Fomento, Ana Pastor, sino que se expone a la diputada de O Salnés, María Paz Lago Martínez y al senador, José Luís Rivera Mallo, así como al alcalde de Vilagarcía, Tomás Fole Díaz.
La principal reclamación de los afectados es pecuniaria y para justificarla incluso se amparan en la crisis para pedir a las administraciones que eviten intereses innecesarios. En estos momentos estiman que por este concepto ya se les adeudan unos tres millones de euros, dado que ellos se han quedado sin sus terrenos en 2006. Esta elevada cifra, recuerdan "crece de forma exponencial", además en un momento en el que "los recursos son escasos" por lo que entienden que se "acumula deuda sobre deuda, lo que a su juicio parece una forma desacertada de gestionar los recursos públicos"
Creen que todos los incumplimientos deben de ser reparados en atención al tremendo servicio que el Vial del Puerto presta a los usuarios tanto de Vilagarcía como de los restantes municipios de la comarca.
La ejecución de esta obra de siete kilómetros, desde el enlace de Godos hasta San Roque, dejó atrás un reguero de defectos a los que ya nunca más se le prestó atención, salvo la recuperación de 8 de los 24 manantiales de agua que secaron a consecuencia de las obras.
Dicha reposición, con pozos de barrena, fue posible pues cuando quedaron sin agua era la Demarcación de Carreteras de Galicia la que tenía competencias en la materia.
Todos los demás han sido olvidados y no han vuelto a manar pues la decisión pasó a manos del Área de Responsabilidad Patrimonial del Ministerio de Fomento en Madrid.
Esto llevó a uno de los perjudicados a desistir de la reclamación "harto de tanto inconveniente en la tramitación de la reclamación".
Los colectivos vecinales desean que la decisión de este vecino no contagie esta misma apatía a los demás con lo que "pierdan un servicio que han logrado con su propio esfuerzo, lo cual supondría una gran injusticia".
Pero a este problema hay que añadir otros nuevos tras la puesta en funcionamiento del Vial del Puerto, en particular el relativo a la corrección de la contaminación acústica que supone el denso tráfico por el arco de circunvalación.
"Las personas residentes en varias viviendas próximas a la carretera manifiestan que sufren los ruidos derivados del tráfico rodado al obviarse las pantallas acústicas o colocarlas de forma deficiente", explican los vecinos a la flamante ministra de Fomento.
"Tampoco se instalaron barreras vegetales para amortiguar el ruido a pesar de que se solicitó en su momento y de que existe espacio suficiente para la plantación de los arbustos", agregan.
Respecto a los caminos de servicio números 5 y 6 previstos para restaurar el acceso cortado por la carretera, aseguran que se han convertido en calles, con una elevada densidad de tráfico. "El problema se observa sobre todo en el camino número 5 que se convirtió en la vía de acceso y salida de las instalaciones municipales del complejo polideportivo y de la piscina municipal".
Entienden que este problema no se quiso solucionar en principio "al desatenderse la alegación formulada en su día por la asociación vecinal y asumida por el Ayuntamiento para expropiar un tramo de unos 40 metros". "Ahora ese tramo es muy estrecho y solo puede circular un vehículo en un sentido", exponen. En todo caso, los vecinos subrayan la necesidad de instalar una señalización adecuada en la zona mientras no se ejecutan las obras de aceras para el tránsito de personas y regular la velocidad de los vehículos que circulan por los mismos.