ANXO MARTÍNEZ - AROUSA
La crisis económica está provocando un goteo de cierres de comercios y negocios de hostelería en O Salnés que no tiene visos de parar. En Vilagarcía han cerrado sus puertas en los últimos meses un total de ocho establecimientos y en un ayuntamiento de 15.000 habitantes como el de Cambados echaron el candado una quincena.
Esta situación preocupa profundamente a los representantes de las asociaciones de comerciantes, pues no ven visos de que el consumo vaya a recuperarse en los próximos meses. La presidenta de Zona Aberta, Rocío Louzán, sostiene que por el momento "no se está produciendo un cierre masivo" de tiendas, pero admite que "no sé lo que va a pasar dentro de dos meses, porque la gente no vende y se encuentra con problemas de liquidez". De hecho, hay comerciantes que están con el agua al cuello pero que prefieren resistir un poco más, pues son conscientes de que difícilmente podrían encontrar un empleo como asalariados.
El presidente de Cambados Zona Centro y del Consorcio de Comercio do Salnés, Marcos González, tiene un argumento similar. Admite que han desaparecido numerosos negocios, pero que en cambio también han abierto otros muchos. Algo que él achaca a la "desesperación" de personas que se quedaron en paro y que decidieron invertir el subsidio del desempleo en la creación de una pequeña empresa ante el temor de no encontrar trabajo en ningún lado.
Así, en Vilagarcía cerraron en los últimos meses desde una copistería de O Castro hasta el bar situado frente al instituto Castro Alobre, y hay al menos dos tiendas de ropa que están en liquidación por cierre. También se encuentran bajos que llevan meses desocupados, como el de Imaginarium en Ravella, y en el Centro Comercial Arousa hace tiempo que no funciona uno de sus establecimientos más emblemáticos, como era la cervecería Gambrinus.
En Cambados han cerrado una quincena de locales en los últimos meses. En algunos casos fue por razones ajenas a la situación económica, caso el de la discoteca Bachata o el de la galería de arte Borrón 4, pero en la mayoría de cierres late por detrás el descenso de consumo.
Así, en la Vila do Albariño bajaron la verja definitivamente desde conocidos bares como el Xeito, hasta una de las tiendas de deportes más veteranas de la comarca, Sportman, un bazar, Míster Euro, o el comercio náutico Argosub. También cesaron la actividad la pastelería Ankarr (sobre la que pende una orden judicial de desahucio), y varias tiendas de ropa, incluida una franquicia de Moet.
El huracán económico de los últimos meses también ha pasado factura a varios negocios de O Grove. Así, han cerrado la verja desde dos inmobiliarias (Juan y Calumbra); hasta un "cíber" –un salón con ordenadores con conexión a internet–; pasando por varios emblemáticos locales de hostelería, como el Vinilo, el Daniel´s o la tapería O Meu; o la tienda de ropa Mocca.
No fueron tan malos los últimos meses en Vilanova de Arousa, sin embargo, ya que según el presidente de los comerciantes, Ramón Cardalda, solo hay un comercio de ropa que podría cerrar en las próximas fechas, puesto que estos días ofrece su mercancía en liquidación. Sin embargo, esto no implica tampoco una lectura enteramente positiva. "No es el que comercio de Vilanova esté resistiendo bien –sostiene Ramón Cardalda– sino que no te queda más remedio que resistir. La gente tiene abierto aunque a lo mejor no gane ni el sueldo mínimo que fija la ley. ¿Pero si no dónde va?, si ni al paro puede recurrir".
Nuevas empresas
A cambio se están creando nuevas tiendas. En Cambados, por ejemplo, funcionan dos nuevas peluquerías, otras tantas cafeterías y también dos tiendas de deportes más. Asimismo, abrió en la calle Sevilla una tienda especializada en el mundo de la bicicleta. Para el gerente de la asociación de comerciantes Zona Centro, Javier Paz, "lo más significativo es que en 2011 hubo más aperturas que en 2010". En Vilanova, por su parte, abrieron tres nuevos comercios: venden calzado y ropa y se encuentran junto a la plaza de abastos y el ayuntamiento.
En Vilagarcía, Zona Aberta contabilizó la apertura de 15 establecimientos, y en O Grove empezaron a funcionar hace unos meses un pub y un quiosco de prensa en Meloxo.
Entre tanto, los comerciantes realizan balance estos días de la primera quincena de rebajas. Para Ramón Cardalda "están siendo malas, porque la gente ahora consume lo justo". Y también se escuchan planteamientos para salir del pozo. El presidente de los comerciantes de Cambados y del consorcio comarcal, Marcos González, plantea que una medida a estudiar sería el cambio de los horarios. "En verano, por ejemplo, no tiene sentido abrir por las tardes a las 16.30 y cerrar a las 20.30 horas, cuando lo mejor sería hacerlo de 19 a 23. Pero con lo que no estoy de acuerdo es con abrir todos los días, y menos los domingos".
Por otra parte, Marcos González está convencido de que la puesta en marcha del centro comercial de San Miguel de Deiro (Vilanova) "va a ser la gota que colme el vaso. Será la estocada final para el pequeño comercio de O Salnés, por mucho que digan que tenemos que reinventarnos". Mientras tanto, en Valga, el grupo municipal socialista reitera su convencimiento de que el municipio debería poner en marcha un área comercial.
Los socialistas sostienen que Valga tiene unas condiciones de situación envidiables, y que sumando su población a las de Catoira y Pontecesures podrían ofrecer un proyecto de interés para las empresas del ramo. El PSOE presentó una moción en este sentido, pero el PP –que tiene mayoría absoluta– votó en contra de ella en el pleno de diciembre.
Mejorar las calles
Algo en lo que coinciden los comerciantes es en que, con independencia de la crisis, las administraciones municipales también pueden echar una mano al sector. Y una de las cosas que se pueden hacer es el acondicionamiento y mejora de calles y plazas.
María López, por ejemplo, abrió en mayo pasado una tienda en la calle Alcalde Rey Daviña, y se muestra encantada con el tránsito y el ambiente que ésta tiene. "Antes trabajé en una otra tienda en Rey Daviña. En aquel momento aún no era peatonal y la verdad es que se nota mucho la diferencia de antes a ahora. La calle mejoró".
Y Teresa Galindo, que tiene su bajo junto al parque de Ravella –otra de las zonas que el ayuntamiento reformó recientemente– cree que se puede mejorar un poco el jardín para que ayude al comercio local. "El jardín no está del todo bien terminado. A mí me gustaría que la zona de juegos estuviese mejor, y que le pusiesen un firme de caucho".
Y es que los equipamientos públicos condicionan mucho el asentamiento de negocios. Algo así ha ocurrido en Cambados, ya que el entorno de Terra Santa, Emilia Pardo Bazán y Fonte de Fefiñáns ha experimentado un fuerte crecimiento desde que funcionan allí el juzgado o la oficina de empleo del INEM. De hecho, esta semana abrió una cafetería.