TINO HERMIDA - MEAÑO
El Concello de Meaño ha logrado erradicar la vieja práctica de algunos "fragueiros" –personas que compran la madera en el monte para posteriormente venderla a aserraderos, fábricas de muebles o papeleras– de dejar depositada la madera en los caminos forestales.
Hace unos meses el ayuntamiento puso en marcha una normativa, que continúa aplicando con buenos resultados, según entiende el grupo de gobierno que dirige Jorge Domínguez. La normativa obliga a los empresarios a solicitar permiso para la ocupación de determinados viales como puntos de almacén de madera para su posterior traslado, y a limpiar posteriormente la zona una vez retirados los troncos.
Desde que comenzó a aplicarse en 2010 fueron varios los expedientes abiertos a fragueiros por este motivo, pero todos se han cerrado por cuanto, una vez comunicada la infracción, los empresarios procedieron a retirar la madera y a limpiar la zona en el plazo fijado.
Por otra parte, el Concello de Meaño está centrado en una labor de desbroce y limpieza de diversas pistas forestales con el objeto de mejorar estos viales cara a la próxima primavera. En concreto, una cuadrilla de seis personas trabaja desde hace algunas semanas en el desbroce y limpieza de estos caminos, equipados con un tractor con brazo articulado con desbrozadora más otras desbrozadoras de mano.
La cuadrilla centra sus trabajos sobre todo en el tramo que discurre entre el campo de fútbol de Xil y la parte alta de Simes, que es donde se centra la mayor parte del monte del municipio.
Los trabajos se centran no sólo en las pistas principales, la mayoría de las cuales están aglomeradas, sino también en las secundarias de tierra, encontrándose con que algunas de éstas últimas están prácticamente cerradas por la abundante maleza que se expande desde los márgenes.
Se calcula que esta campaña de desbroce supondrá a las arcas municipales gastos por un valor aproximado de 8.000 euros, entre mano de obra y combustible de la maquinaria empleada. La medida es necesaria como medida de prevención en caso de incendio forestal, puesto que el control de la maleza evita que los montes sean un auténtico polvorín, y facilita asimismo el acceso de los vehículos de extinción en caso de que se declare una quema.
En otro orden de cosas, Jorge Domínguez asegura que está resultando efectiva la normativa relativa a la pegada de carteles en las marquesinas. También fue necesario instar a algunos promotores de fiestas a retirarlos, y lo hicieron al poco tiempo.