S. REI - VILAGARCÍA
La crisis está afectando este año a la Lotería de Navidad como nunca antes lo había hecho. Las ventas para el sorteo del día 22 se han desplomado en las administraciones de los municipios de O Salnés y Ullán. Y aunque el número de participantes se mantiene, y en algunos casos registra incluso un ligero incremento, las cantidades jugadas se reducen hasta el 50%.
El año pasado los loteros ya habían percibido los indicios de una incipiente contención del gasto para el sorteo del día 22 de diciembre. Pero lo que en 2010 fue una pequeña bajada amenaza con convertirse ahora en un desplome en toda regla.
El mes pasado el paro registró en O Salnés su máximo histórico, con 12.134 desempleados. Algo que está teniendo consecuencias para distintos sectores comerciales, y cuyas repercusiones llegan ahora a una de las tradiciones más arraigadas de las fiestas navideñas.
Cuando faltan diez días para el sorteo de Navidad, los responsables de las administraciones de la zona concuerdan en tildar de "lentas" y "malas" las ventas. "Los que antes compraban dos décimos se llevan uno, y los que adquirían uno ahora igual lo cogen para compartir" explican en la administración ubicada en la cambadesa Avenida de Galicia.
Elvira Hermida, de la administración vilagarciana número tres, presume de contar con una "clientela muy fiel que, pese a como están las cosas, se mantiene". Por su punto de venta han pasado en las últimas semanas un buen número de vecinos y asociaciones de Carril, que según asegura la lotera, en ningún caso han prescindido de esta costumbre navideña. Muy por el contrario: Hermida explica que su número clientes incluso ha aumentado, tanto en este sorteo como en otros como la Primitiva o la Bonoloto. "Ésta es la única forma legal que una persona tiene en estos momentos de levantar cabeza. Y aunque tan solo se trate de un premio de 400.000 euros, que no sacan de trabajar a nadie, estamos hablando de una ayuda muy importante para una familia, y más en estos momentos", expone la titular de la administración número 3 de Vilagarcía.
Más participantes, pero más ahorradores. Es la tónica que confirman también en otras administraciones, como en la número 1 de Catoira, donde Milagros Carneiro asegura sentirse "contenta con la marcha de las ventas, en vista de cómo marcha todo".
Si en otros años a mediados de noviembre los puntos de venta de lotería ya se habían deshecho de la mayor parte de las participaciones para el sorteo de Navidad, este año la población local está afrontando esta costumbre con más calma. Lo aseguran en la administración número 5, ubicada en el centro comercial de Vilagarcía; y también en la número 1 de A Illa de Arousa. En esta última su titular, Manuel Núñez, no pierde la esperanza de que en los próximos días la situación mejore y las ventas repunten. "El año pasado pasó lo mismo, y en el último momento subimos", recuerda un lotero que no quiere perder la ilusión. "Con la crisis la gente agarra más el dinero hasta el último momento por lo que pueda pasar", indica Núñez, que pese a todo reconoce que muy probablemente "este año nos quedaremos por debajo de ventas anteriores".
Aunque las administraciones ofrecen a sus clientes la posibilidad de escoger el número que quieran, gracias a las terminales electrónicas, son muy pocos los que recurren a esta opción. "Siempre hay alguien que viene buscando la fecha de cumpleaños de su hijo, o algún otro día especial, pero es muy raro", asegura Elvira Hermida. Milagros Carneiro corrobora sus palabras: "en Navidad el décimo sigue siendo el décimo, igual que el turrón", apunta.
La mayor parte de los vecinos de los municipios de O Salnés y Ullán no tienen preferencias a la hora de comprar una participación para el sorteo de Navidad. "Lo que sí que piden siempre es el que vaya a tocar", afirma la lotera de Catoira.
Terminaciones como el 13, el 69, el 15 y el 25, "las típicas", según explica Núñez, sí que tienen cierta demanda en la zona. La primera de esa lista, de hecho, ya no puede conseguirse ni siguiera a través de la terminal electrónica, tal y como asegura, desde la administración de Catoira, Carneiro. "No sé que tiene ese número de especial, pero es así".
En la administración número 5 de Vilagarcía bromean con el hecho de que ese número sea precisamente el más solicitado. Mientras que en la de Carril una parte de los clientes se ha empeñado en hacerse con un décimo terminado en 11. "Algunos incluso han llamado por teléfono para ver si teníamos este número", explica su titular.
La opción de adquirir participaciones a medias, antes anecdótica en la zona, está experimentando un ligero repunte. Y aunque por el momento es residual, es más significativa.