S. REI - VILAGARCÍA
El ANPA del colegio de A Escardia ha conseguido reunir mil euros para la misión de podología solidaria encabezada por Patricio Serqueira. Padres, alumnos y profesores de ese centro entregaron ayer la recaudación obtenida en una venta de pasteles, que servirá para operar a niños que padecen la enfermedad de pie equino varo en El Salvador.
Patricio Serqueira es argentino, pero desde 1998 vive y trabaja en Vilagarcía. Hace cuatro años que este podólogo, especialista en cirugía del pie, ha comenzado a colaborar con la ONG Healing the Children, con la que periódicamente viaja a la localidad salvadoreña de Zacatecoluca.
Padecer pie equino varo no tiene por qué suponer una complicación muy importante si se tiene acceso a una sanidad de calidad. La enfermedad congénita, que aparece en uno de cada mil nacimientos, puede frenarse con un tratamiento del que no disponen en países como El Salvador. El hecho de no disponer de férulas, yesos y calzado ortopédico adecuado implica una malformación progresiva que termina por obligar a quien padece la enfermedad a caminar sobre sus tobillos, con los pies doblados hacia adentro. Algo que en lugares como Zacatecoluca es demasiado común.
Al menos una vez al año Patricio Serqueira hace las maletas y se embarca en una misión en la que participan otros tres podólogos españoles: dos de Vigo y uno de Palencia. Durante diez días el equipo, que se completa con traumatólogos, auxiliares y anestesistas de diferentes países, como Estados Unidos, Alemania o Guatemala, consigue atender a alrededor de 40 niños. Sin embargo, son muchos los que quedan fuera, pues los recursos son limitados y la demanda elevadísima.
Cada vez que llegan a El Salvador, Serqueira y sus compañeros se topan con un grupo de alrededor de 150 jóvenes esperando para ser atendidos. Pero el grupo no dispone de medios para atender tal volumen de casos, por lo que debe hacer una valoración e intervenir solo a los casos más urgentes.
Utilizando como base un pequeño hospital, Serqueira y sus compañeros se afanan en unas intervenciones que, dependiendo de la complicación del caso, pueden llevarles entre una y cuatro horas. El equipo no se responsabiliza únicamente de las operaciones, sino que aporta también todo el material, desde las suturas y las agujas hasta las vendas y las batas, que deben desecharse tras cada cirugía.
La próxima misión en la que participará el podólogo vilagaricano partirá el 14 de septiembre hacia Zacatecoluca, donde permanecerá hasta el 24 de ese mismo mes. Hasta entonces, Serqueira y los demás implicados en este proyecto de cooperación tratan de conseguir fondos para poder adquirir la mayor cantidad posible de material, porque "cuanto más llevemos podremos tratar a más niños, y dejaremos más felicidad".
El material es de vital importancia para el propio hospital en el que operan. Y es que, tal y como explica Serqueira, se trata de un centro "muy precario" ubicado en una casa de una única planta al que los sobrantes de esta misión sirven para realizar cirugías de urgencias. "La simple sutura, que para nosotros es algo insignificante, para ellos es vital". Por eso, Serqueira busca fondos. Además del colegio de A Escardia han colaborado ya la cafetería Zapping, de Vilanova, Frutas Raibal y Electricidad Lolo, de Vilagarcía. En la Clínica del Pié en la que trabaja Serqueira hay además unas pulseras en venta que pueden adquirirse dejando a cambio la cantidad de dinero que cada persona considere más adecuada.