M.G. - VILAGARCÍA
La comisión de fiestas de Trabanca Badiña abrió ayer la temporada de las tradicionales "poxas", que constituyen una fórmula más para recaudar fondos con destino a las celebraciones principales del mes de septiembre en honor a San Miguel, que es el patrono de esta localidad vilagarciana.
Para ambientar la festividad, en el campo de la fiesta, que es la plaza de San Miguel, a partir del mediodía se instaló una carpa de degustación y una pulpeira, a precios populares. Bombas de palenque anunciaban el inicio de la tradicional celebración que estuvo amenizada por un grupo de gaitas de la zona.
Frente a la carpa de degustación, del otro lado de la plaza, estaba instalado un pequeño escenario en el que se exponían los diversos productos preparados para la subasta.
Dado que la jornada se presentó muy calurosa y que las "poxas" comenzaban a partir de las cuatro de la tarde, solo se exponían desde la mañana las mercancías no perecederas, tales como ropa de cama, mantelería, paraguas, menajes del hogar.
En otro sitio resguardado a la sombra esperaban las bebidas, maíz, cebollas y diversos animales donados por los vecinos para su subasta con destino a la recaudación de fondos para la contratación de las atracciones musicales de las fiestas de San Miguel.
A pesar del buen tiempo, a la hora del mediodía hubo menos comensales que en otras ocasiones degustando el pulpo. La mayor parte de los vecinos optaron por participar en las "poxas", que comenzaron a anunciarse puntualmente a las cuatro de la tarde. El evento continuó hasta casi entrada la noche.
La comisión de fiestas ya anunció que con los productos no vendidos en la jornada de ayer volverá a realizarse una nueva "poxa" la próxima semana.