A.M. - RIBADUMIA
Centenares de vecinos acudieron ayer por la tarde a la inauguración de la Praza do Concello de Ribadumia, que se encuentra justo al lado de la casa consistorial. El acto contó con la presencia del conselleiro de Medio Ambiente, Territorio e Infraestructuras, Agustín Hernández, y supone el estreno de un espacio público que une el centro urbano de Barrantes con una nueva senda que marcha a orillas del río Umia y que termina en el área lúdica de Cabanelas.
El ayuntamiento ejecutó la obra con 350.000 euros del Plan E del Estado central, mientras que la Xunta de Galicia colaboró montando en uno de sus aleros dos parques, uno de juegos infantiles y otro de aparatos gimnásticos biosaludables, y la Diputación costeó la construcción y colocación del enorme cruceiro que preside el lugar.
De hecho, este monumento es el icono más singular de la plaza debido a su envergadura, pues mide unos 7 metros de alto –cuando lo normal en estas construcciones son 5–, y pesa alrededor de 15 toneladas, unas siete veces más que un cruceiro normal. Además de la iconografía clásica de estas piezas religiosas, incluye una imagen de San Isidro –patrono de los agricultores– y los escudos de Ribadumia, Pontevedra, Galicia y España. Se hizo en la Escola de Canteiros de Poio.
La alcaldesa de Ribadumia, Salomé Peña manifiesta que "esta plaza simboliza al máximo lo que representa actualmente nuestro municipio. Un concello próspero y moderno, que tiene presente y que protege al máximo su tradición e identidad". El presidente de la Diputación, Rafael Louzán, dijo por su parte que "quisimos que este lugar estuviese íntimamente ligado con el paisaje local y con el hermoso entorno natural que caracteriza al municipio". El subdelegado del Gobierno, Delfín Fernández, excusó su ausencia por problemas de agenda. El acto se completó con el concierto del Día del Padre de la Banda Municipal y con talleres infantiles.