M. GONZÁLEZ - VILAGARCÍA
Desde la Jefatura Territorial de la Consellería de Educación en Pontevedra, que dirige César Pérez Ares, se ha enviado un mensaje claro a la comunidad educativa: “Se estudiarán las obras demandadas y se acometerán cuando se pueda”.
Con estas declaraciones se descarta la ejecución inminente de actuaciones para mejorar el aislamiento térmico de las aulas, por lo que alumnos y profesores continuarán sufriendo las bajas temperaturas.
Pérez Ares también ha puntualizado que no tiene constancia de ninguna petición por escrito de la Asociación de Padres de Alumnos para entrevistarse con él, dejando claro que si se la piden está dispuesto a concederla.
El responsable de la Administración educativa pontevedresa declaró que mantuvo reuniones con la dirección del colegio Arealonga en el curso 2009/2010, ofreciéndole acometer el cambio de las ventanas del centro educativo. Pero la directora del colegio prefirió en ese momento que se arreglaran antes los falsos techos.
Así, se llevó a cabo durante el verano pasado la reparación de falsos techos y luminarias en la planta baja del colegio de primaria y en el anexo de infantil, con un coste de 57.000 euros en cada uno de estos edificios. La inversión no llegó para el resto del edificio, donde todavía permanecen falsos techos en mal estado como consecuencia de los problemas de humedad.
Dado que la prioridad fue de índole decorativa, Educación indica ahora que el resto de las actuaciones que demanda la comunidad educativa se estudiarán y se acometerán cuando se pueda.
300.000 euros
Los técnicos de la Consellería estuvieron el pasado martes en el colegio Arealonga para comprobar las deficiencias que fueron denunciadas.
El problema es que el aislamiento térmico exige el cambio de ventanas porque la estructura del edificio no permite instalar otras paralelas a las actuales. El coste podría alcanzar los 300.000 euros, una cantidad no prevista por la Consellería de Educación.