ANXO MARTÍNEZ - O SALNÉS
Los manidos brotes verdes en la economía española no llegaron a crecer en O Salnés, o se han secado. Así lo creen, al menos, los dirigentes de dos de las principales centrales sindicales con presencia en la comarca y el presidente de la Cámara de Comercio. Fernando Ramos (CC.OO.), José Vázquez (UGT) y Carlos Oubiña coinciden en que, lejos de haber tocado fondo, el tejido económico arousano seguirá deshilachándose en 2011, con una previsible oleada de nuevos parados.
José Vázquez, de la Unión General de Trabajadores (UGT) dice que "no vislumbro mejora alguna en la situación. Hay expedientes de regulación de empleo (ERE) que están pendientes y alguno ya en marcha. El 2011 lo veo bastante crudo, incluso peor que 2010".
José Vázquez alerta sobre la situación de las familias que tienen ahora mismo a todos sus miembros en el paro, y que, en algunas ocasiones, subsisten gracias a los 426 euros de la ayuda temporal al desempleo que desaparece en febrero. El sindicalista está muy preocupado "porque esa gente lo va a pasar muy mal". Cree que el regreso a los sectores primarios –marisqueo, pesca, vino o agricultura– podría paliar algo los efectos de la crisis. En cuanto al sector industrial, apunta que el antiguo problema de falta de suelo ya está solucionado "pero falta que vengan las empresas a asentarse".
Tampoco es optimista Fernando Ramos, de Comisiones Obreras (CC.OO.). "Yo pienso que en 2011 no se verá recuperación alguna, y que se van a notar aún más los efectos de la crisis". Dice que hay empresas que llevan meses aguantando a duras penas –en ocasiones con la complicidad de sus trabajadores, que aceptaron retrasar el cobro de las nóminas– "pero ahora empiezan a ver que esa situación es insostenible".
Además, el diagnóstico de Ramos es que la mala coyuntura económica se va a cebar con todos los sectores, desde el metal a las auxiliares de la construcción, pasando por el transporte y las empresas de servicios. "Ya estamos viendo un goteo de cierres de comercios", señala.
Ramos opina que la situación en O Salnés puede no llegar a ser tan crítica como en otras zonas netamente industriales, gracias a la existencia de un "colchón familiar", que permite abastecerse de productos básicos de alimentación, cosechados todavía en pequeñas huertas, y a la existencia de personas que han retornado a la producción agrícola tras perder sus anteriores empleos, pero aún así está convencido de que en 2011 se producirá un repunte en la economía sumergida y la emigración.
El dirigente de CC.OO. también vaticina un incremento del malestar y la confrontación social. "Antes de estallar, la gente aguanta, agota la paciencia, pero la presión sobre los trabajadores está llegando a unos niveles insostenibles", manifiesta.
Cámara de Comercio
El presidente de la Cámara de Comercio, Carlos Oubiña, cree que para salir de la crisis es urgente aplicar dos medidas. La primera consistiría en una reforma del mercado de trabajo. "No se trata de despido libre. Eso es demagogia. Pero hay que flexibilizar las cosas para que cuando una empresa contrate a una persona y pasado un tiempo deje de necesitarla pueda prescindir de ella sin los enormes costes que eso tiene en la actualidad".
En segundo lugar, Oubiña le pide a las administraciones que se apliquen medidas para garantizar la llegada de dinero a las empresas. Según el presidente de la Cámara arousana, los bancos han cerrado el grifo, y la falta de circulante va camino de ahogar a múltiples firmas. También cree que el sustrato de economía agrícola y pesquera de O Salnés le ayudará a aguantar mejor el temporal –"también cuando vienen las épocas de bonanza tardamos más en arrancar"– y pide el abaratamiento del suelo industrial. Así, afirma que en Portugal es posible instalarse en un polígono por seis euros el metro cuadrado "mientras que en Barro-Meis te piden 150". En su opinión, hay que ver los polígonos como una infraestructura necesaria más, como puede ser una carretera.