M.GONZÁLEZ - VILAGARCÍA
El centro de Vilagarcía de Arousa se convirtió este fin de semana en el aquelarre donde las buenas "meigas" gallegas prepararon sus conjuros para despedir bien las fiestas del verano y preparar la ciudad para la próxima temporada. Muy buen humor reinó en los diferentes puntos de degustación distribuidos por el área peatonal comandados por responsables de diversas asociaciones del término municipal.
La animación de los voluntarios de estos colectivos tuvo una gran respuesta del público vilagarciano y de los visitantes que consumen los últimos días de vacaciones por la zona. Todos se dispusieron a disfrutar de una noche especial, tomando las calles del centro, pasando por los puestos e incluso ocupando las generosas terrazas de los establecimientos hosteleros.
La madrugada sorprendió a los vilagarcianos bailando en la calle al son de los ritmos más dispares; desde los temas de moda hasta los bailes folclóricos, comiendo rosquillas, chorizos, pasteles y bebiendo la "queimada". Este licor del aguardiente del país fue el producto de los diversos rituales que se repitieron por los rincones del centro de Vilagarcía durante toda la noche con el fin de alejar los malos espíritus.
La Noite de Meigas que despide las fiestas vilagarcianas de verano crece cada año, y también aumentan en cada edición las personas que se disfrazan y participan en el concurso organizado por el Concello.
Además de disfrutar de la fiesta, la gente pudo comprar algunos complementos y souvenirs relacionados con las "meigas", así como adquirir algún amuleto de la suerte o libros sobre temas esotéricos en los puestos situados en la zona de la Alameda.