CARMEN HIERRO - VILAGARCÍA
Las temperaturas que siguen rozando los 40 grados en la localidad vilagarciana provocan que los arousanos tengan que agudizar el ingenio e improvisar para combatir el calor.
Eso fue lo que ayer sucedió en la ludoteca que se desarrolla diariamente en el colegio Anexo A Lomba, en Vilagarcía, donde además de participar en talleres de manualidades, juegos o talleres los niños pudieron disfrutar de una improvisada fiesta del agua.
Mangueras y globos
Las altas temperaturas impedían que los niños pudieran jugar en el patio, ya que no podían soportar el calor. Por este motivo, tal y como afirma Silvia García, responsable de la ludoteca, "tuvimos que pensar una manera para poder sacarlos a fuera, y creimos que la de mojarnos era la mejor idea".
De esta manera la jornada de ayer se convirtió para los treinta y cinco niños que cada mañana acuden a este espacio de ocio en un precalientamiento para el festejo que se celebrará el 16 de agosto.
Lo primero que utilizaron para refrecar a los niños, y también a las monitoras, fue una manguera que desde las escaleras del patio mojaba a todos los presentes.
"Nos llevamos una sorpresa con la manguera, parecía la fiesta del agua, sólo faltaba el bombero" afirmaba, Alba Bouzas, una de las niñas que cada día se divierten en esta ludoteca. Como afirma David García, de ocho años, "el agua estaba regular, pero aún así nos lo pasamos genial". Más tarde llegó la tan esperada guerra de globos de agua. "Llenamos casi doscientos globos, y para ello tardamos más de una hora", asegura una de las monitoras.
Cada niño fue cogiendo los globos, que se lanzaron unos a otros con intención de mojarse lo más posible. La pena para ellos es que los globos llegaron a poco, pero pronto la agudeza de los más pequeños se despertó, y con la manguera comenzarón a llenar los típicos cubos de playa, e incluso los de la fregona.
"Tuvieron una idea muy buena porque aquí pasábamos mucho calor y así nos mojamos y nos lo pasamos muy bien", comenta Laura Blanco, de siete años.