A.MARTÍNEZ - CAMBADOS
Peñas como “Cheghar e Encher” –el grupo pionero, entre cuyos miembros estuvo el ahora alcalde, Luis Aragunde– o “Unha Grande Chea” son ya una parte inseparable del paisaje de la Festa do Albariño.
Los lemas de las camisetas de estas y otras peñas suelen ser referencias humorísticas a temas de actualidad o al consumo del albariño, y con la finalidad de poner en valor todo ese torrente de creatividad, la asociación de comerciantes Cambados Zona Centro convoca un año más un concurso de camisetas.
Las peñas interesadas en participar pueden recoger las bases del concurso o inscribirse en las oficinas de Zona Centro, situadas en el edificio municipal de la calle Ourense. El último día para anotarse es mañana viernes, y hay que hacerlo antes de las 13 horas. Hay un premio de 600 euros y otro de 300 para las camisetas más originales.
¿Hay más ventas?
Durante la Festa do Albariño visitan Cambados miles de personas. Pero por otra parte aparcar en el centro es misión casi de locos. Por ello, los comerciantes realizan una valoración desigual del efecto del Albariño en las ventas, según el tipo de artículos que ofrezcan y la calle donde estén sus negocios.
Eva Rey, de Calzados Losada (Rúa Príncipe), afirma que las ventas sí suben algo durante el Albariño “porque aunque los turistas lo que más compran es vino y objetos de regalo, también suelen coger algo de calzado”. De hecho, cuenta que “la crisis sí que se notó al principio de verano, pero en julio el consumo repuntó algo por el turismo”.
María Pillado, de Mercería Celia (Avenida de Galicia) dice a su vez que “el Albariño no influye en las ventas. En lo que más se nota es en que la gente de aquí te viene el miércoles y ya se despide de ti hasta el lunes. Pero la valoración es igualmente positiva porque cuanto más dinero quede en el pueblo, mejor”.
Martina Núñez, de Parruliños (plaza Ramón Cabanillas) plantea que “los turistas siempre gastan algo, pero poca cosa, y la gente del pueblo estos días te viene menos porque no hay donde aparcar”. Finalmente, Beba Moldes, de la librería Contos (San Francisco) dice que “sí hay más afluencia de gente de fuera, y eso se nota en la venta de revista y prensa nacional”.