ANXO MARTÍNEZ - AROUSA
Los cuatro hombres que anteayer por la tarde intentaron secuestrar en Dena (Meaño) al narcotraficante cambadés Ramiro Gómez Buceta quisieron reducirle con un aparato de descargas eléctricas. Dos de ellos iban disfrazados de agentes de la Guardia Civil y parece ser que quisieron simular una detención, pero su víctima desconfió cuando en vez de acomodarle en los asientos traseros del coche intentaron meterlo a la fuerza en el maletero.
Ante la resistencia que Ramiro Gómez Buceta les opuso, y al ver los secuestradores que varios vecinos de la zona estaban presenciando la agresión, decidieron emprender la huida, no sin antes golpear en repetidas ocasiones en la cabeza al narco cambadés. En esos golpes también utilizaron el aparato de descargas eléctricas.
La Guardia Civil sigue investigando este macabro suceso que podría tener alguna relación con el submundo de las drogas, pues Ramiro Gómez fue condenado en 2001 a trece años y siete meses de cárcel por su participación en un alijo de 4.700 kilos de cocaína interceptado en Tapia de Casariego (Asturias).
Fuentes de la Guardia Civil afirmaron a primera hora de la noche de ayer que todavía no se había registrado ninguna detención. Sin embargo, los agentes que están llevando la investigación podrían manejar ya algún dato valioso. Así por ejemplo se sabe el modelo del coche en el que viajaban los secuestradores, y que es un Ford Mondeo.
Además, trascendió que los captores de Ramiro Buceta son de raza blanca y que hablaban español con acento de Castilla –al poco de ocurrir el suceso se apuntó que se trataba de personas sudamericanas–, hasta el extremo de que algunas fuentes sostienen que los secuestradores podrían proceder de León.
Otra pista con la que al parecer está trabajando la Guardia Civil es un teléfono móvil que apareció en el lugar de la refriega cuando los secuestradores ya se habían ido. Existe la posibilidad de que ese terminal fuese de alguno de los agresores, lo que ayudaría mucho a seguirles la pista, ya que en la actualidad hay que dar siempre los datos personales al comprar un teléfono, aunque la línea sea de tarjeta de prepago.
Lo que todavía no se puede precisar es la razón por la cual los cuatro hombres intentaron secuestrar a Buceta. Hay varias posibilidades abiertas, como la del ajuste de cuentas por alguna deuda que el narco cambadés haya contraído; o la del secuestro exprés, ya sea para reclamar el pago de un rescate o con la finalidad de poder entrar a robar en las propiedades de Ramiro Gómez.
Parece ser que el narcotraficante contó a la Guardia Civil que no conocía a los hombres que le agredieron, pero otras fuentes apuntan a lo contrario, señalando que Buceta ya los reconoció al verlos por primera vez la tarde del viernes rondando por la parroquia de Castrelo.
"Estou ben"
Ramiro Gómez es natural de la parroquia cambadesa de Castrelo. Según sus vecinos no tiene chalé alguno en Dena –como se dijo ayer– y vive a caballo de un piso situado cerca del muelle de San Tomé, y de una casa ubicada en un apartado lugar de Couto de Abaixo, una aldea a la que se llega tras desviarse en dirección al mar en la carretera de Cambados a O Grove.
En Couto de Abaixo, Ramiro Gómez está rehabilitando una vivienda que recibió en herencia, y enfrente se construyó otra casa dentro de un cierre de unos dos metros de altura. El hombre se encontraba ayer por la mañana precisamente en este último inmueble, pero rehusó hacer ningún tipo de declaración. Sólo contestó a la pregunta de como se encontraba, respondiendo que "estou ben". En la agresión sufrió una fuerte herida en la cabeza y magulladuras en el costado izquierdo.