M.M. - O SALNÉS
Las altas temperaturas registradas ayer, que también se esperan para hoy, animaron a arousanos y visitantes a lanzarse a las playas. Los arenales de la comarca, que se cuentan por cientos, registraron ayer una importante afluencia de bañistas, aunque lógicamente los más concurridos fueron los más populares, y especialmente A Lanzada, en Sanxenxo y O Grove.
En la localidad meca volvieron a registrarse llenos en los restaurantes y terrazas, donde los visitantes se empapan de la gastronomía local, como llenos volvieron a estar los barcos de pasaje que operan en el puerto de O Corgo y realizan todo tipo de singladuras por la ría y el río Ulla, ya sea para mostrar el funcionamiento de las bateas de mejillón y ostra o para surcar las aguas que llevan hasta Pontecesures por el camino marítimo y fluvial que un día recorrieron los restos del Apóstol Santiago.
El gran ambiente veraniego se vivió en cada localidad, y llamativo resultó también en Vilagarcía, donde ayer se celebraba el habitual mercadillo ambulante y de nuevo volvieron a llenarse calles, carreteras y aceras, al igual que plazas, terrazas, paseos marítimos y playas.
En la localidad vilagarciana, que hoy centra su atención en las fiestas de Carril, el ambiente turístico se hace notar igualmente en sus restaurantes y hoteles, como ocurre en un municipio que entra de lleno en su semana grande de fiestas, el de Cambados.
Una vez más hay que puntualizar que cuando se habla de playas y de afluencia de bañistas hay que tener presentes no sólo a las marítimas –que en la ría arousana se reparten una treintena de banderas azules–, sino también a las fluviales o continentales, entre ellas algunas tan importantes y frecuentadas como la de Pontearnelas (Ribadumia), la de Vilarello (Valga) y la de Catoira.