REDACCIÓN - VILAGARCÍA
Fomento mantiene el flamante Vial del Puerto, la flamante circunvalación sur, en penumbras durante la noche a pesar de que en su recorrido, unos siete kilómetros, ha instalado decenas de farolas. Pero sólo han alumbrado durante dos o tres días después de la apertura, hace ya casi un mes.
El sistema de iluminación hacía más seguro este vial que ya se ha convertido en uno de los más utilizados por los conductores que acceden a Vilagarcía y municipios limítrofes, en todas las franjas horarias.
Cuando se estrenó el vial, las cerca de 200 farolas que se han colocado daban una gran luminosidad en los puntos de más riesgo, es decir, en los nudos y glorietas que se abren desde el vial hacia otros puntos distintos a Vilagarcía.
¿Ahorro energético?
Se desconoce el motivo de la supresión de la iluminación aunque todo parece indicar que se debe a cuestiones de ahorro energético, pues los báculos instalados requieren electricidad cuyo coste puede ser muy considerable.
Sólo en el enlace más próximo al viaducto de Santa Mariña pueden verse más de un centenar de farolas y en el resto de las glorietas hasta setenta luminarias, lo que da idea del consumo que pueden generar.
Pero ello no es óbice para que los conductores consideren que se aumenta el riesgo de la conducción, sobre todo en los distintos accesos al Vial del Puerto, ya que ni siquiera en las dos rotondas de entrada existe la más mínima iluminación pública.
De ahí que los conductores deban conformarse con la luz que proyectan sus vehículos, a veces insuficiente para circular con las máximas garantías.
Llegar a las glorietas de Fontecarmoa o de Godos, así como prever la entrada de vehículos procedentes de Cambados, Vilanova o A Illa de Arousa, así como los procedentes de Rubiáns o del hospital de O Salnés, es a veces una maniobra que se complica en horario nocturno por la escasa visibilidad.
Señalización
Además es constatable una deficiente señalización de los carriles de paso, ya que están dibujados de forma que no agilizan el paso de dos turismos a la vez, en los lugares donde sí es posible.
Ello ocurre tanto en el caso de vehículos que se dirigen desde Godos al Puerto, cuya pendiente podía salvarse con dos largo carriles en uso y que lleva a muchos conductores a entender que sólo hay uno.
Lo mismo ocurre en el recorrido de regreso, a la llegada a Godos, donde los dos carriles se infrautilizan debido a que parte de la línea discontínua está concebida como una banda que impediría el paso al de la derecha, lo que provoca confusiones de los conductores, cuando no infracciones.
A su vez cabe señalar que aunque la ciudad de Vilagarcía ha quedado circunvalada por un cinturón de asfalto de más de quince kilómetros de longitud, estas mejoras tienen todavía flecos.
Autopista
Cabe recordar la necesidad de conectar Vilagarcía con Catoira por autovía, así como con Pontevedra, pero sobre todo Fomento tuvo ocasión de hacer la mejora de los tres kilómetros que restan para alcanzar la autopista del Atlántico.
De todos modos hay voces ya que han reclamado el desdoblamiento urgente de este vial, que se ha revelado como imprescindible.