MANUEL MÉNDEZ - VILANOVA
Los mariscadores de a flote de Vilanova de Arousa consiguieron, gracias a su presión, que se frenara la instalación de los pivotes para el pantalán flotante que Portos de Galicia pretende instalar en la villa, para hacer realidad la estación marítima y dar servicio a los barcos de pasajeros que van a hacer la ruta entre esta localidad y A Pobra do Caramiñal.
Tras el éxito de su presión, y después de que Portos lo achacara todo a "un error", desde el ente público que dirige José Manuel Álvarez-Campana aseguraban ayer que "ese pantalán va a situarse en una zona consensuada y ya pactada con los propios mariscadores de a flote, la cofradía y el Ayuntamiento".
Se trataría de colocar el pantalán flotante "a aproximadamente diez metros" del lugar en el que iba a instalarse el martes, y donde los mariscadores dicen poseer una importante concesión marisquera, de ahí que rechazaran esta obra por temor a perder productividad.
Explican en Portos que, como de hecho ya se barajó el día de la protesta, el nuevo pantalán podría estar pegado a la zona de carga actual.
En cualquier caso, desde la Administración autonómica dicen que esta variación en la ubicación obliga a revisar el proyecto, algo que también pretenden hacer hoy, en asamblea, los propios mariscadores.
Por si acaso, ayer repitieron que no van a permitir que se dañe su concesión marisquera, una ubicación que también rechazaron tanto la patrona mayor, Evangelina Lago, como el alcalde vilanovés, Gonzalo Durán.
Lo mismo hace el BNG, que a través de su diputado Bieito Lobeira presentó una pregunta para su respuesta oral en Comisión parlamentaria sobre la estación marítima de Vilanova. Pide que la Consellería do Mar se reúna con el sector para analizar el proyecto y sus posibles repercusiones ambientales y productivas. Recuerda Lobeira que la zona elegida figura en el plan de explotación marisquera de Vilanova y quiere saber si la Xunta elaboró algún informe o estudio sobre el impacto de esta obra.