MANUEL MÉNDEZ - AROUSA
El Programa de Salubridade de Moluscos de la Dirección Xeral de Saúde Pública detectó en una depuradora arousana una partida de mejillón afectado por biotoxinas que alguien trataba de lanzar al mercado.
Ese mejillón procedía del polígono Vilagarcía B, que ayer permanecía abierto porque no estaba afectado por la marea roja. Lo que sucede es que algún productor cambió cuerdas o sacos desde bateas afectadas para los viveros de ese polígono, o bien utilizó los documentos de registro del Vilagarcía B para ocultar y comercializar producto de un polígono cerrado para la extracción.
Inmediatamente se procedió a retirar esa partida de la cadena de depuración y comercialización y se ordenó –por la tarde– el cierre cautelar del polígono, lo que supone que la acción de un solo individuo ha dejado sin actividad a los demás productores de esa zona.
Lo sucedido ha desatado la alarma e indignación del propio sector bateeiro, que pide que se identifique y castigue al autor de estos hechos, al entender que con actuaciones así se pone en juego el prestigio de todo el mejillón gallego, se arriesga la salud de los consumidores y se perjudica a todos los bateeiros, y especialmente a los del Vilagarcía B. La situación llega a tal extremo que algún productor que había extraído mejillón de ese polígono, porque estaba abierto, y lo había enviado al mercado italiano, tuvo que ordenar el regreso del camión a puerto debido al cierre cautelar decretado.
Así se expuso en una reunión celebrada ayer en el Instituto Tecnológico para el Control del Medio Marino (Intecmar) en la que participaron los representantes de la nueva comisión bateeira, creada por la Xunta para tener un órgano negociador y consultivo con el que dialogar.
En ese encuentro los productores pidieron que se castigue a los que tratan de comercializar mejillón contaminado, y el director xeral de Competitividade, Juan Carlos Maneiro Cadillo, transmitió en nombre de la conselleira, Rosa Quintana, que "ya se han dado órdenes de intensificar todavía más la vigilancia y el control sobre la actividad que se lleva a cabo en las bateas".
Al margen de la indignación que ha supuesto lo sucedido, también se hace una lectura positiva, tanto por parte de la Xunta como desde el propio sector bateeiro. "La conclusión positiva que podemos extraer –sostienen– es que los sistemas analíticos funcionan, y del mismo modo que Intecmar garantiza que sólo pueda extraerse mejillón de zonas exentas de biotoxinas, si algún irresponsable no hace caso siempre está el Programa de Salubridad, que extiende los controles a los puertos, depuradoras y cocederos, lo cual supone un filtro añadido para que, como en este caso, cualquier partida de mejillón afectada quede bloqueada antes de llegar al consumidor".
Tras la reunión de la comisión bateeira productores como Javier Blanco, presidente de la Asociación Virxe do Rosario, insistieron en que "hay que perseguir a quien pone en peligro a todo el sector y traslada mejillón de unas bateas a otras sin control ni permiso para ello".
Añade el vilaxoanés que "hay que tomar medidas contundentes contra estos individuos", que pueden ser castigados como autores de un delito contra la salud pública.