MANUEL MÉNDEZ - O GROVE
Decenas de agentes y vehículos de la Guardia Civil tomaron ayer diversas carreteras de O Grove, especialmente en el istmo de A Lanzada y la parroquia de San Vicente. Eran integrantes del Grupo de Reserva y Seguridad (GRS), un equipo de agentes de elite con sedes en Madrid, Sevilla, Valencia, Barcelona, León, Santa Cruz de Tenerife y Pontevedra.
La presencia de los guardias no pasó desapercibida en la localidad, donde numerosos vecinos y turistas llegaron a pensar que algo grave había sucedido, o incluso que podría encontrarse en O Grove "alguna personalidad".
Sin embargo, fuentes del instituto armado confirmaron que eran ejercicios rutinarios mediante los que se prepara a los miembros del equipo, entre cuyas misiones están el control de masas, apoyo en materia de seguridad ciudadana a las comandancias de todo el país, protección de altas personalidades y VIPS y registros domiciliarios para la detención de delincuentes peligrosos.
Al GRS también se le encomienda el orden público en eventos deportivos, el control de las vías públicas y la prevención antiterrorista.
Ayer efectuaron diversos controles de carretera y se dejaron ver durante toda la mañana por la localidad grovense, que en esta época del año recibe a decenas de miles de visitantes.
Ya por la tarde el protagonismo recaía en los agentes destacados en el Cuartel de la Guardia Civil de O Grove, cada vez más presentes en las calles mecas e inmersos de lleno en la campaña de seguridad veraniega.
Desde este destacamento se ocupan, sobre todo, de los controles en las zonas del rural y en playas como A Lanzada, donde como ya se explicó en ocasiones anteriores incluso se efectúan registros en vehículos que puedan resultar sospechosos. La mayor presencia de agentes obedece, sin duda, al incremento poblacional que registra la localidad y a la necesidad de aumentar la seguridad ciudadana.