A.MARTÍNEZ - AROUSA
Esta mañana comienza en la Audiencia Provincial de Pontevedra el juicio contra Jaime Maiz Sanmartín, el guardia civil acusado de matar en diciembre de 2007 a su ex novia, María Luz Posse. El juicio se compone de tres jornadas –sigue mañana y el jueves– y estará rodeado de unas insólitas medidas de seguridad pública.
De hecho, se espera una fuerte presencia policial en torno al edificio judicial de Pontevedra, con la intención de minimizar el riesgo de altercados o desórdenes, como ocurrió durante los juicios al vecino de Portas acusado de asesinar a su mujer, o en el de Francisco Pouso, que mató de una cuchillada a un joven de A Illa. En ambos procesos, las fuerzas de seguridad tuvieron que intervenir para evitar que los acusados fuesen agredidos, y la Audiencia Provincial no está dispuesta a correr riesgos durante el juicio a Jaime Maiz.
Así, el presidente de la Audiencia se puso en contacto con el subdelegado del Gobierno en Pontevedra, Delfín Fernández Álvarez, para pedirle unas especiales medidas de seguridad durante las vistas. El resultado es que el juicio a Maiz tendrá similitudes con los grandes casos de terrorismo o corrupción que se juzgan en la Audiencia Nacional, en Madrid, o con otros casos extraordinariamente mediáticos, como fue el crimen de Fago.
Por todo ello, se espera que numerosos agentes se ocupen desde primera hora de hoy de la seguridad tanto en el exterior de la Audiencia Provincial como dentro del edificio. Otro motivo de que el despliegue sea mayor a lo habitual es que en otros casos la persona que va a ser juzgada ya está en la cárcel y llega a la Audiencia en un furgón de traslado de presos, con lo que es relativamente fácil garantizar su seguridad. Pero en esta ocasión, Jaime Maiz Sanmartín disfruta de libertad provisional, por lo que llegará al juzgado en coche particular o taxi.
Las medidas de control también afectan a los numerosos medios de comunicación que cubrirán el juicio, procedentes incluso de fuera de Galicia. Así, ha sido necesario acreditar a todos los profesionales –una medida inusual en Pontevedra– y se ha distribuido entre los periodistas una circular con una serie de instrucciones de trabajo.
Un importante refuerzo de la seguridad que la familia de la víctima entiende que es excesivo. "La Audiencia va a doblar la seguridad, y no para protegernos a nosotros, sino a él", según declaró Isabel Posse, que es una de las hermanas de la víctima. "Hasta ahora la familia de Mari Luz y sus amigos hemos demostrado mucha educación y mucho respeto y no hemos hecho nada que justifique que la Audiencia necesite ese despliegue, como si fuésemos a asaltar la Audiencia".
"Alivio"
La familia de María Luz Posse afirma sentir "alivio" ahora que empieza el juicio. Isabel Posse espera que en cuanto se termine este proceso podrán "empezar a vivir un poco", después de dos años y medio de calvario, que se cumplen precisamente mañana, día 16 de junio.
La familia Posse ha sido muy crítica con la instrucción judicial del caso, que consideraron demasiado lenta, pues duró más de dos años pese a que Maiz confesó el crimen ante la juez y de que hay un vídeo donde están registrados los hechos. Pero lo peor estaba por llegar, ya que una muy controvertida decisión judicial dejó en libertad a Jaime Maiz hace ahora cuatro meses.
"Esta persona está disfrutando de unos derechos y unos privilegios que no le corresponden... Es humillante que entre a la Audiencia por la misma puerta que mis padres o yo, como si no hubiera hecho nada y sólo fuera a pagar una multa de aparcamiento", agrega la hermana de la víctima.
Isabel Posse afirmó también que volver a encontrarse cara a cara con Jaime Maiz "va a ser el momento más duro de estos dos años y medio", y que ella y sus familiares están "nerviosos".