TINO HERMIDA - MEAÑO
El concello de Meaño ha comenzado la restauración del lavadero público de Altamira en Dena a través de "Os Roteiros da Auga". Del viejo lavadero se mantuvo intacto el pilón, con ocho puestos dispuestos a modo de U, y se desmanteló su estructura de cubierta, un añadido de los años 80. El lavadero original remonta su origen a mediados de los años 40 cuando fuera construido con mano de obra vecinal y aportación económica del concello con los materiales. Las obras de restauración que se desarrollan ahora conllevan mejorar el acceso, sanear el sendero de pies canalizando las aguas que puedan discurrir por él, levantar una estructura de bloque, con columnas incluidas, todo ello revestido de piedra del país para sostener una cubierta de madera y teja gallega.
La actuación en este lavadero supondrá un coste estimado de en torno a los 4.000 euros en materiales, por cuanto la mano de obra corre por cuenta del proyecto "Os Roteiros da Auga" que financia la propia administración.
Hasta ahora el concello de Meaño ha recuperado ocho lavaderos públicos: A Canle en Meaño, Picón en Xil, Os Liñóns, Paradela y Laboriño en Lores, Quintáns en Simes, y Coirón en Dena. En la mayoría se actúa sobre la cubierta, recuperación de muros de cierre y accesos.
Este es el noveno lavadero público restaurado. Cabe recordar que Meaño cuenta con un total de 36 de estas construcciones, algunas en estado de abandono que el concello pretende restaurar con base en este programa.
Dentro del patrimonio de piezas ligado al arte popular le toca el turno ahora a los cruceiros –o eso pretende el concello–, piezas que proliferan en este municipio que suma entre las siete localidades un total de 55. En concreto el concello pretende actuar sobre tres de ellos, a saber, el de Arcas en Paradela, el de Galiñáns en Lores y el de A Igrexa en Cobas. En los tres casos se trataría de actuar sobre la cruz, en los dos primeros para sustituir la de cemento añadida en su día por sendas piezas de piedra elaboradas por un cantero local; y en el caso del cruceiro de Cobas para reponerle una cruz que no tiene al ser derribada hace décadas.
Cierto que la iniciativa del concello puede tropezar con obstáculos por parte de Patrimonio, más partidario de mantener los cruceiros tal y como están, incluso con cruces de cemento añadidas si así se conservan.
Sin embargo, cabe reseñar la importancia de algunos datos, y es todavía se conservan algunas de las piezas originales que faltan a los actuales citados cruceiros.
Así del cruceiro de Cobas que se pretende restaurar y que carece de capitel y cruz se puede recuperar el original por cuanto, según fuentes orales, es la pieza que actualmente sirve de peana a San Benito de Palermo que se encuentra en la iglesia parroquial.
En el caso del cruceiro de Arcas se conserva también el capitel original, aunque deteriorado, en la vivienda de un vecino de la zona, datos estos que Patrimonio debería valorar a la hora de recuperarlos.