M. GONZÁLEZ - VILAGARCÍA
La recuperación del albergue de transeúntes de la Cruz Roja en Vilagarcía ya es una realidad, tras el impulso dado por parte del departamento municipal de Servicios Sociais, que dirige la concejala Ana Lorenzo Fraga. El Concello no sólo ha participado en las obras de reforma de las instalaciones para adaptarlas a la nueva normativa, sino que además se hace cargo de la financiación de la vigilancia nocturna del centro, que estará a cargo de una empresa de seguridad.
Las remodeladas instalaciones fueron reinauguradas ayer con la presencia del presidente de la Cruz Roja de Pontevedra, Jorge Araújo, y de la responsable comarcal, Marián Vélez, la alcaldesa de Vilagarcía, Dolores García Giménez, y la concejala de Servicios Sociais, Ana Lorenzo Fraga, junto con representantes de colectivos sociales del municipio.
La principal característica de la reforma del inmueble se basa en la accesibilidad, requisito indispensable para obtener la autorización de reapertura de este servicio. Se da la circunstancia de que éste fue también el principal escollo en el proyecto llevado a cabo por la Cruz Roja con la colaboración del Concello de Vilagarcía, debido a que fue necesaria la instalación de un elevador en un edificio antiguo que no admite demasiadas reformas. También tuvo que adaptarse uno de los baños para personas con minusvalías e incluso hay una habitación específica para minusválidos.
Con el edificio ya adaptado, sólo quedaba por resolver el problema del personal encargado de atender el albergue durante las horas de funcionamiento, de nueve de la noche a nueve de la mañana.
Para garantizar el mantenimiento del servicio, en esta ocasión se decidió prescindir del voluntariado y contratar las prestaciones de una empresa de seguridad, algo que realizará la Asamblea de la Cruz Roja. La entidad contará para ello con la financiación del Concello de Vilagarcía mediante un convenio de aportación de 84.091 euros.
Tras la inauguración oficial de las instalaciones, el siguiente paso será la puesta en servicio de las mismas para lo que sólo está pendiente de la selección de las ofertas de las empresas de seguridad y la contratación formal del personal.
Por su parte, Cruz Roja participa con su personal en la elaboración de talleres de reinserción social y laboral, así como asesoramiento de los alojados. También cuenta con la colaboración de Cáritas Interparroquial de Arousa que se hará cargo del servicio de lavandería de la ropa de cama del albergue.