FÁTIMA FRIEIRO - VILAGARCÍA
El Ministerio de Fomento apura estos días los trabajos de ejecución del vial de acceso directo al puerto para posibilitar la apertura del mismo antes de que finalice el mes de abril. Técnicos del departamento estatal han comprobado un retraso en el calendario de obras previsto inicialmente debido a las fuertes lluvias y a los temporales que azotaron la comarca en las últimas semanas y que imposibilitaban tanto el asfaltado como la ejecución de los puentes que quedan aún pendientes. Esta situación ha puesto a los técnicos en alerta con la idea de agilizar unas obras muy necesarias para la seguridad vial en Vilagarcía.
De hecho, la fecha que se barajaba desde el principio era la de poder abrir el vial en Semana Santa, una fecha que hoy por hoy parece inviable dado el retraso que acumulan los trabajos. Bien es cierto que la intención del Ministerio era la de posibilitar un alivio real del tráfico en el centro de Vilagarcía con motivo de las vacaciones de abril en las que la capital arousana suele recibir cientos de visitas de turistas.
Sin embargo, todo parece indicar que los retrasos han dilatado la espera por lo que ya se habla de finales de abril o incluso de mediados de mayo.
Puntos clave
Los tramos que se están complicando más son sobre todo los de la zona de Cornazo donde la ejecución de voladuras en su día derivó en retrasos que fueron aún más acuciantes con las lluvias. Aparte de promover el asfaltado en el tramo final del proyecto, también es necesario acondicionar debidamente los márgenes de la carretera con la idea de que no se produzcan desprendimientos en la calzada una vez que ésta entre en funcionamiento.
Todas estas actuaciones están contempladas en un proyecto de obra en el que el Ministerio que dirige José Blanco invertirá más de 22 millones de euros convirtiendo la infraestructura en una de las más costosas de la comarca de O Salnés en los últimos años.
Y hay más. Las obras en la controvertida rotonda de Pablo Picasso (uno de los tramos más polémicos y difíciles del trazado) continúan a buen ritmo. La necesidad de abrir cuanto antes el vial al Puerto fue uno de los argumentos esgrimidos en su día por el gobierno central para posponer (sin fecha determinada para la ejecución real) la construcción del paso subterráneo reclamado no sólo por los distintos partidos políticos de Vilagarcía, sino también por los vecinos de enclaves aledaños como el de Sobradelo que consideran que la rotonda supone un peligro evidente para la seguridad del tráfico en la zona.
Y es que lo que parece estar claro es que las exigencias vecinales sobre la reparación de los daños ocasionados por la gran infraestructura viaria van a tener que esperar. La prioridad tanto del Ministerio como de la propia empresa es la de ejecutar en un primer acto el vial y, más tarde, centrarse en los posibles daños colaterales de la construcción de la nueva carretera. A día de hoy son varias las cartas escritas remitidas tanto a la Administración local como al Gobierno central con un listado concreto de las actuaciones que son indispensables para recuperar la normalidad principalmente en la zona de Cornazo y Sobradelo. Las carreteras secundarias sufren arrastres de barro cada vez que llueve, los numerosos baches que las pueblan y los cortes en algunos viales que han quedado inutilizados para el paso tanto de vehículos de motor como de peatones.